jueves, febrero 15, 2007

Agregadores de blogs

Decía hace poco que la proliferación de blogs ha empobrecido a los foros. Sin embargo, esta forma de comunicación tiene sus ventajas y está aquí para quedarse. Así pues lo mejor, decía, sería encontrar formas de que hubiera una mayor interacción entre foros y blogs.

Desde entonces se ha producido en Sedice una iniciativa en este sentido que me pareció muy positiva. Se trataba de un certamen al que los usuarios de Sedice podrían presentar sus blogs, dentro de alguna de las varias categorías. Se produciría entonces una votación popular para determinar los ganadores. Finalmente, los blogs serían añadidos a un agregador (página que permite consultar las entradas de un conjunto de blogs).

La primera edición del certamen ya ha terminado, y el resultado ha sido bastante positivo. Se presentaron decenas de candidatos y también hubo bastante participación en cuanto a votantes. Se pueden consultar los ganadores aquí, y la lista completa de participantes aquí.

De Leyenda resultó ganador en la categoría de mejor blog de género, por lo que agradezco a todos los que me votaron. Otros ganadores fueron Con Sabor a Ajenjo como mejor blog de autor, Orange Venue como mejor blog de propósito general, e Ygdrasil como mejor sitio de autor.

La cosa podría haber resultado aún mejor si se hubieran presentado algunos usuarios de Sedice con blogs estupendos que se quedaron fuera.

Lo más importante, en cualquier caso, es el agregador Se Cuenta, que ya está operativo. Es una buena forma de mantenerse al día en los blogs sin tener que estar visitándolos todos continuamente, y de generar tráfico hacia ellos desde Sedice. Una iniciativa similar, desde Cyberdark, es Onanismo Naranja.


Espero que próximas ediciones del certamen sirvan para ir añadiendo más blogs y hacer de Se Cuenta una herramienta cada vez más útil. También, por qué no, espero que haya más iniciativas para aumentar la integración de blogs y foros, porque cualquier paso en ese sentido servirá para enriquecerlos a ambos.

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viernes, diciembre 01, 2006

Literatura fantástica en internet (II): ¿críticas o reseñas?

Hace unos meses Rodolfo Martínez, uno de los más destacados autores españoles de literatura fantástica, se quejaba amargamente de una crítica de su libro Sherlock Holmes y las huellas del poeta, que según él estaba poco argumentada.

Confieso cierto regocijo malicioso al ver a un escritor pegándole palos (dialécticos, claro) a un crítico. Normalmente es al revés.

Aclaro que el regocijo va más que nada dirigido hacia el escritor, al que por otra parte admiro, y no hacia el crítico. Leída la crítica que originó la polémica, me parece que el trabajo de su autor es correcto. El mismo Rodolfo Martínez comenta que "siempre he sostenido públicamente que un escritor no debe entrar a discutir las críticas que se le hacen". Lleva razón y debería haberlo hecho así, porque de otra forma sólo logra que su reacción parezca una pataleta. El autor es el autor, y el crítico es sólo uno de entre muchos lectores. No debería descender el autor de su posición para discutir públicamente con el crítico. Los demás lectores ya se formarán su propia opinión sobre la calidad de la crítica: no es necesario que el escritor se convierta en el crítico del crítico.

Tampoco me siento inclinado a descartar todo el asunto entre risas, sin embargo. No dudo que algunos buenos escritores puedan resultar poco inteligentes cuando salen de su trabajo. Como los miembros de cualquier otra profesión, en definitiva. Pero no es el caso de Rodolfo Martínez. Cualquiera que siga su blog verá que aparte de cierta tendencia a meterse en las peleas internas del fandom es una persona que razona muy bien. Da gusto leerle cuando hace comentarios sobre la lectura.

Rodolfo Martínez decía que no puede llamarse crítica, sino que es una reseña. Desde un punto de vista semántico no lleva razón. El diccionario de la RAE define crítica como "Examen y juicio acerca de alguien o algo y, en particular, el que se expresa públicamente sobre un espectáculo, un libro, una obra artística, etc." Está claro que la crítica en cuestión encaja en esa definición. Pero vayamos más al fondo de la materia.


Éste es un tema que ha causado agrias polémicas en los foros y blogs en lengua inglesa últimamente. Por la parte que me toca, he estado pensando un poco en ello. No pretendo tener la verdad absoluta ni mucho menos, pero voy a dar mi opinión.

Mi principal objetivo en este blog es criticar los libros que me voy leyendo. No me hubiera avergonzado en absoluto de firmar una crítica como la que rechazaba Rodolfo Martínez. Así pues, ¿estoy haciendo las cosas mal? ¿No sirven para nada críticas como las que escribo?

Vayamos por partes.

Imaginemos que alguien pregunta en un foro "¿qué tal está la novela X?" Al cabo de cierto tiempo se recibe la respuesta de otra persona cuya cuenta de mensajes en el foro es muy baja, diciendo "Está muy entretenida. Es la mejor novela que he leído en mi vida". Para mí está claro que ese comentario no sirve para nada. Lo mismo podría haber dicho "Es muy aburrida. Es la peor novela que he leído en mi vida", y yo me hubiera quedado igual. No hace nada por describir la novela, ni siquiera conozco al autor del comentario para poder ponerlo en el contexto de lo que sé sobre sus gustos.

No existe ninguna novela tan buena que le guste a todo el mundo, ni ninguna tan mala que no le guste a nadie. Así que cuando me siento a comentar un libro trato de hacerlo de forma que resulte útil a los dos lectores de mi blog. ¿Lo consigo?

Sherlock Holmes y las Huellas del PoetaRodolfo Martínez afirma que una crítica debe estar bien fundamentada, y que no basta con decir que tal o cual aspecto de la novela no funciona. En su opinión hay que citar qué cosas concretas son las que no funcionan y argumentar por qué motivo no lo hacen. Por ejemplo, el libro en cuestión es una revisita del personaje de Sherlock Holmes. Se afirma en la crítica que en ocasiones Holmes actúa de forma incompatible con su personalidad "canónica". Rodolfo Martínez argumenta que se debería "explicar por qué no lo es, argumentarlo e incluso, por qué no, poner ejemplos de lo que dice fundamentados en el texto que analiza. Si no lo hace así, lo que dice no vale para nada. No sirve. Es inútil."

En principio parece que aquí puede llevar razón. ¿Qué trabajo habría costado citar un ejemplo? Así habríamos tenido algo más tangible que la impresión subjetiva del crítico.

Pero la cuestión es más compleja que todo eso. Supongamos que el crítico efectivamente hubiera citado uno o dos ejemplos y que efectivamente esos ejemplos pareciesen comportamientos impropios del Holmes que todos conocemos. ¿Significaría eso necesariamente que el crítico tiene razón? Pues no, no es suficiente. Yo mismo sería capaz de citar ejemplos en las obras escritas por el propio Conan Doyle en las cuales Sherlock Holmes actúa de formas que parecen impropias del Holmes que todos conocemos. Y eso no es necesariamente malo; hace al personaje más complejo y menos parecido a una caricatura de sí mismo. O también puede hacerlo inconsistente e increíble. En último extremo vamos a tener que leer del libro o seguir dependiendo de la opinión del crítico sobre si el personaje de Holmes es creíble o no. Por supuesto, podríamos seguir discutiendo hasta la saciedad esos ejemplos y argumentando por qué motivos nos parecen un defecto de la novela. Pero el problema es que ni nosotros estamos escribiendo una tesis doctoral ni nuestros lectores están interesados en leer una. E, incluso si el crítico escribe una tesis doctoral y nosotros tenemos la paciencia de leerla, al final seguimos en desventaja porque él ha leído la novela y nosotros no. Tendremos que utilizar nuestra intuición y conocimientos para decidir si probablemente compartiremos la impresión del crítico o no. He leído críticas literarias del tipo que defiende Rodolfo Martínez (a menudo las que se lee en los periódicos son así) y a pesar de estar más argumentadas y citar con frecuencia la obra criticada no me dan la sensación de ser menos subjetivas. De hecho me parece que en general se extienden demasiado. Son más propias de una discusión de la obra en un club de lectura que de una crítica dirigida a personas que aún no han leído la novela. Tienen su lugar, sin duda, pero no siempre son lo que yo ando buscando.

En definitiva, que el crítico podría haber citado los casos en los que le parece que Holmes actúa de forma poco característica, pero a mí como lector de la crítica que intenta decidir si le interesa la novela probablemente no me habría aportado demasiado. O quizás sí, nunca se sabe.

Lo que yo quiero cuando leo una crítica no es que me suelten una filípica interminable, sino que me expliquen (sin revelarme todo el argumento) de qué va la novela, cómo está narrada, cómo es de interesante y por qué. Es decir, me gustan las críticas argumentadas, pero hasta cierto punto. Cuando escribo una crítica no me resulta suficiente con decir que una novela es aburrida, trato de explicar por qué me lo ha parecido. Pero ahí queda la cosa; no me pongo a citar los pasajes que me parecen lentos ni a comentar con detenimiento el hilo argumental de la novela que, por otra parte, estoy tratando de no revelar. Al final hay que reconocer que cualquier crítica es por naturaleza subjetiva, y hay que procurar argumentar lo mejor posible sin salirse de una extensión razonable.

Y entonces, ¿no valen de nada mis críticas? Si no son más que mis impresiones subjetivas, ¿de qué le sirven a mis dos lectores? Bueno, una de ellos es mi hermana, así que supongo que las leerá por lealtad filial, pero ¿y el otro?

No sé si mis críticas servirán de algo, pero sí puedo decir que cuando leo una crítica para mí lo importante no es sólo lo que la crítica dice, sino también cómo lo dice. Dicho de otro modo, cuando leo una crítica a quien juzgo en primer lugar es al crítico. ¿Comparte mis gustos y criterios? ¿Se expresa de forma inteligente y articulada? Lo importante de una crítica no es que al crítico le gustara el libro o no, sino que dé al lector una idea de cómo es el libro, para que pueda decidir por sí mismo si le va a gustar o no. Así, idealmente, una crítica negativa bien hecha puede hacer que yo me decida a comprar el libro, y al contrario también. Si logro hacerme una idea de los gustos y prejuicios del crítico puedo llegar a entender que lo que él cita como virtud para mí va a ser un defecto o viceversa.

A ésto ayuda, claro, seguir la trayectoria de un crítico. Cuando leo mis blogs favoritos sé de qué pie cojean sus autores y por ello sus comentarios me resultan mucho más útiles. Lo mismo pasa en los foros con las personas que escriben allí habitualmente. Conozco cuáles de ellos comparten mis gustos y cuáles no. Cuando no poseo esa información de contexto tengo que hacerme una idea similar únicamente a partir del contenido de la crítica. Es más difícil pero si es buena se puede hacer. Y, por supuesto, no basta con leer una crítica. Tengo que leer varias para hacerme un retrato más completo de la novela que estoy pensando comprar. De eso se trata, de hacerse una buena idea de cómo es la novela y de si me va a gustar o no.

Para eso sirven las críticas, a mi juicio, y trato de escribirlas de forma que resulten útiles. También trato de revelar mis propios gustos y prejuicios, para que el lector pueda hacer su propio retrato robot del crítico y filtrar con él mis palabras.


John UpdikePara terminar, comentaré las reglas sobre las críticas del escritor y crítico John Updike (que él mismo ha reconocido romper en ocasiones):

1.- Intenta comprender lo que el autor intentaba hacer, y no le culpes por no lograr lo que no estaba intentando: Estoy de acuerdo y me parece un punto fundamental. Cada obra tiene una ambición determinada y a partir de ahí hay que juzgar hasta qué punto consigue ser todo lo que podía haber sido. A partir de todo eso cada lector decidirá si es lo que le apetece leer en ése momento o no.

2.- Cita al libro lo suficiente -al menos un pasaje extenso- para que el lector pueda formarse su propia impresión sobre la prosa: Estoy de acuerdo sólo en parte, como comenté anteriormente. A veces no me parece útil. En contadas ocasiones sí que me lo parece; por ejemplo, cuando he afirmado que el estilo es demasiado recargado. Ahí sí que procedía citar algún párrafo, cosa que confieso que no he hecho. Entono el mea culpa.

3.- Confirma tu descripción del libro con citas del mismo, incluso si sólo son frases suelta: Aquí no estoy de acuerdo. Probablemente es adecuado para publicar una crítica en el New York Times, donde las potencialmente grandes consecuencias de tus palabras te empujan a ser extremadamente cuidadoso y cauto, pero para lo que yo intento conseguir en mis críticas creo que resultaría entorpecedor.

4.- No te pases al describir el argumento, y nunca reveles el final: Estoy completamente de acuerdo. El crítico que va a dar spoilers debe advertirlo primero; en caso contrario hay que evitarlos a toda costa. Cualquier otra cosa es una traición a la confianza del lector. Al comentar Nunca me Abandones muchos críticos revelaban alegremente el final de la novela, y me fastidian mucho esas cosas.

5.- Si la crítica es negativa, cita novelas del mismo tipo que fueron mejor ejecutadas, de entre la obra del propio autor si es posible, o si no de otros autores. Intenta entender por qué el libro no funciona. ¿Realmente el problema es del libro y no tuyo como lector?: Muy buen consejo. La primera parte, aunque buena, excede los objetivos de las críticas que hago aquí. La segunda parte es fundamental. Hay que ser abierto y sincero sobre tus propios prejuicios y gustos, porque el objetivo no es convencer de nada al lector de la crítica, sino transmitirle bien cómo es la novela.

6.- Sé honrado. No critiques libros contra los que tienes predisposición, o que son de amigos tuyos. No te creas guardián moral de ninguna tradición o estilo, ni un guerrero en una batalla ideológica. Nunca trates de "poner al autor en su sitio". Critica el libro, no al autor. En la medida de lo posible, es mejor ensalzar que criticar negativamente. La comunión entre el crítico y su lector está basada en la presunción de que existe placer en la lectura: Muy buenos consejos, aunque algunos de ellos sean más bien aplicables a críticos profesionales. Me gusta especialmente el último. Al final, lo que merece la pena es la lectura, y lo que de verdad me gusta cuando hago una crítica no es poner mal a algún libro, sino transmitir el placer que he sentido al leerlo. Esto me parece totalmente fundamental.


Y eso es todo, pido disculpas por la extensión de esta entrada, y prometo que las próximas serán comentarios de libros (que sobre eso va el blog, al fin y al cabo).

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Literatura fantástica en internet (I): ¿foros o blogs?

El venerable Sitio de Ciencia Ficción sigue vivo y está a punto de cumplir sus primeros diez años. Continúa publicando entre otras cosas columnas, noticias, críticas y artículos. Se dice que veinte años no es nada, pero en el mundo de internet, tan volátil y cambiante, incluso la mitad de ese plazo es suficiente para que a una página sostenida por la iniciativa desinteresada de una persona se la pueda llamar con justicia venerable.

Sitio de Ciencia Ficción
El Sitio representa un modelo de página web sobre el género que podríamos llamar portal de contenidos. Otro ejemplo en esta dirección es Bibliópolis: crítica en la red, que durante un tiempo publicó columnas y críticas con gran brillantez, debido a su selecto grupo de colaboradores. Por desgracia, la falta de tiempo libre de sus impulsores pudo con ella y hace tiempo que no se actualiza, excepto la parte dedicada al listado de libros de la editorial... Como digo, no cualquier página sobre literatura fantástica llega a cumplir los diez años. Hace falta mucha constancia y dedicación.

En fin, es imposible citar todas las páginas dignas de mención. Hay más portales, como Stardust o Fantasymundo. También están las páginas web de las editoriales, que informan de sus novedades y en algunas ocasiones cuentan con sus propios foros; páginas de noticias como BEM online; revistas como la argentina Axxon o NGC 3660; bases de datos bibliográficos como Términus Trántor...


Frente a estos enfoques más tradicionales, en los últimos años surgieron otras iniciativas que partían de un planteamiento distinto. Las más exitosas son las comunidades virtuales, agrupadas en torno a foros en los que los usuarios interactúan y participan en proyectos comunes. Un ejemplo puede ser Los Espejos de la Rueda.

Estas comunidades vivieron recientemente una edad de oro con el florecimiento de Cyberdark.net. El éxito de Cyberdark fue congregar a un enorme caudal humano que se implicó en la comunidad y colaboró para hacerla grande. Sus foros contaban con un volumen y calidad de las intervenciones muy elevado. Publicaba con regularidad artículos, críticas y entrevistas. El faraónico proyecto de la Biblioteca de Cyberdark, sostenida gracias a la colaboración de mucha gente, permitió la existencia de fichas para casi todos los libros del género publicados en nuestro país, complementados con fotos de las portadas, textos de contraportada y, lo más importante, numerosas valoraciones de lectores sobre cada uno de ellos. Pero internet es internet, y ni siquiera los más deslumbrantes proyectos tienen fácil llegar a los diez años. Aunque era una comunidad enorme con colaboradores de todo tipo seguía exigiendo mucho tiempo a su fundador, David Fernández, que finalmente no pudo seguir dedicándoselo y decidió cerrarla.

ForosCyberdark cerró, pero miles de foreros habían tenido la miel en los labios y no querían renunciar a ella. Muchos migraron a otras comunidades virtuales creadas expresamente, como Sedice, o a otras ya existentes. El proyecto de la Biblioteca se intenta recuperar y continuar en un futuro próximo en la Tercera Fundación.

Otros usuarios, finalmente, decidieron apuntarse a otra de las tendencias que hace furor en la web: los blogs.


El efecto de los blogs sobre los foros ha sido curioso. Algunos de los usuarios de foros más destacados por sus conocimientos y capacidad de comunicación han decidido crear sus propios blogs. Aunque sigan participando en los foros, esto ha causado que sus reflexiones y recomendaciones literarias tienda a aparecer en sus blogs, con el consiguiente empobrecimiento de los foros. Por supuesto, también en los blogs puede haber debate y participación de los lectores a través de los comentarios. Pero los blogs son muchos y dispersos. Mientras que antes unos foros como los de Cyberdark podían centralizar lo más interesante del debate, ahora se complica la búsqueda porque todo está más distribuido. La naturaleza comunitaria de los blogs, lo que se ha dado en llamar la blogosfera, facilita la búsqueda. Aunque uno no conozca el blog donde se publica un artículo interesante es posible que vea una referencia en algún otro blog. Si no, al menos las secciones de enlaces a otros blogs permiten ampliar los horizontes.

¿Merece todo esto la pena? ¿No hubiera sido mucho más deseable que se volviera a construir una comunidad virtual tan vital como la de Cyberdark, en vez de atomizarse parte de ese capital humano en estos pequeños reinos de taifas que son los blogs? Tal vez sí. La centralización permitía estar al tanto de las aportaciones más importantes empleando poco tiempo. No dudo que hay gente que no tiene tiempo para consultar los blogs y ahora se debe conformar con unos foros menos activos.

Pero, por otra parte, también los blogs tienen sus ventajas.

Una de ellas es el control que dan a su creador. Supongo que el cierre de Cyberdark resultaría muy frustrante para muchos de los colaboradores más activos, que vieron como sus aportaciones (excepto los artículos de portada, que siguen disponibles) se perdían con la desaparición de los foros. Mediante los blogs, las aportaciones de sus creadores se conservan, bien localizadas y agrupadas, mientras éstos así lo deseen.

BlogAdemás, las ventajas no son sólo para el creador del blog. Los lectores también tienen localizados todos los comentarios de una determinada persona y pueden seguir su trayectoria. Esto tiene efectos positivos en temas como los comentarios sobre libros. Una crítica o reseña puede estar más o menos argumentada, pero al final todo se reduce a lo mismo: ¿me fío de lo que esta persona me está contado? ¿puedo confiar en que sus criterios coincidan con los míos? Hablaré más de este tema en la segunda parte del artículo, pero está claro que poder seguir regularmente los comentarios de una persona hace que leer sus críticas de libros sea mucho más útil.

Finalmente los blogs, incluso después de pasado el entusiasmo inicial que generan, animan a escribir cosas que anteriormente se quedaban en el tintero. Observaciones o reflexiones personales que no dan para escribir un artículo resultan mucho más apropiadas para un blog que para un foro, y a menudo resultan interesantes.


Así pues, creo que el fenómeno de los blogs ha empobrecido a los foros, aunque aquellos que tenemos la paciencia de consultar varios blogs probablemente hemos ganado en cuanto a calidad y diversidad de contenidos. En el ambiente de comunidad, sin embargo, sospecho que hemos salido perdiendo. Los comentarios que hay en las entradas de los blogs simplemente no es lo mismo que un buen foro. Y es una pena... ojalá pudiéramos tener lo mejor de cada uno.

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martes, julio 25, 2006

Requiescat in pace, cYbErDaRk.NeT


Hay algo que distingue a los aficionados a la literatura fantástica (ciencia ficción, fantasía...) frente al resto de aficionados a la lectura, y es su sentimiento de pertenencia a un grupo. No parece que los lectores del último bestseller de John Grisham sientan un ansia irrefrenable de comentarlo con otras personas ni de intercambiar recomendaciones para otras lecturas. Sin embargo, los lectores de fantasía... amigo mío, eso es otra historia. Algunos compran en tiendas especializadas o les gusta charlar con amigos de mentalidad similar, pero internet ha abierto nuevas posibilidades de relacionarse con otros aficionados.

Lógicamente, como en todo, las páginas en lengua inglesa se llevaron la palma. Existían páginas interesantes en español, pero las más vitales y que más caudal de información y entretenimiento ofrecían a los visitantes eran inglesas. Como muestra puedo citar foros de literatura fantástica con enorme participación, como los de SFFWold; o páginas de crítica y novedades como SFSite, que aloja también unas muy interesastes listas anuales con lo mejor del género; o información bibliográfica exhaustiva como la de Fantastic Fiction, que puede usarse en combinación con las críticas de los lectores de Amazon.com para obtener toda la información que deseemos sobre nuestros escritores favoritos y sus obras.

Pero todo esto cambió de repente con la aparición de cYbErDaRk, una página de una ambición sorprendente en los rincones en español de internet. Ya no teníamos que mirar con envidia a nuestros colegas anglosajones, porque de pronto nos encontramos con que lo nuestro era mejor. Sus foros tenían una enorme participación, e iban más allá de las discusiones literarias. Podías comentar a gusto tus lecturas, pero aquello se llegó a convertir en una auténtica comunidad. Es difícil de explicar al que no lo haya conocido lo grande que llegó a ser. Además de los foros estaba la biblioteca, faraónico proyecto que recopilaba fichas de todos los libros de género fantástico publicados en castellano, incluyendo comentarios de los lectores además de información bibliográfica. Estaba la portada, donde se sucedían artículos de muy alto nivel sobre todos los aspectos del género, además de las tradicionales críticas de novedades literarias y cinematográficas. Estaba también la tienda de libros... Para mi gusto, además de la biblioteca, el gran éxito de cyberdark fue unir a tanta gente e ilusionarla con una comunidad y un proyecto común.

Sin embargo, lo bueno parece que siempre se acaba, y en el 2005, tras cinco años de existencia, cyberdark cerró. Parece ser que su fundador se vio sobrepasado por el trabajo que le suponía, a pesar de la ayuda de numerosos colaboradores, y acabó tomando esta decisión. En su página web sólo quedan la tienda, la colección de artículos y algunos documentos conmemorativos de lo que fue cyberdark.

Se trató de un duro golpe, sin duda, pero la comunidad virtual por entonces estaba demasiado cohesionada para desaparecer por completo. La biblioteca migró a la Tercera Fundación, que aún no está en pleno funcionamiento (no se pueden añadir opiniones sobre los libros ni se están añadiendo nuevas fichas), pero que si todo va bien llegará a estarlo. Muchos foreros migraron a distintas páginas, especialmente a los foros de Sedice. Un buen número de articulistas crearon el blog C, el hijo de cyberdark. En la página de cyberdark se da más información sobre sus herederos.

Todo esto son aún pálidos reflejos de lo que hubo, pero se está mejorando y el espíritu de cyberdark no ha muerto. Con el tiempo quizá se alcance o incluso se supere lo que llegó a haber en la página naranja.

Descansa en paz, cYbErDaRk.

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