lunes, febrero 25, 2008

El vínculo del cuchillo 1 - Encantamiento

Vinculo del cuchillo 1

Esta reseña fue publicada originalmente en C de Cyberdark.


Tras los tres libros de la serie de Chalion, Lois McMaster Bujold parece decidida a seguir con la fantasía. No están de suerte por el momento los aficionados a la saga de Miles Vorkosigan, que tendrán que seguir esperando. El vínculo del cuchillo estaba diseñada originalmente como una bilogía, pero lo cierto es que el proyecto se ha ido extendiendo. Ya hay fecha de publicación para la tercera novela de la serie y la autora está trabajando en la cuarta. En esta ocasión la Bujold se aleja de la fantasía pseudomedieval y ambienta la historia en unas comunidades de granjeros honrados y pacíficos aunque algo cerrados culturalmente. Fawn Bluefield, la protagonista, es una muchacha ingenua que huye de casa tras quedar embarazada. Sin embargo, su viaje se ve cortado de raíz, pues su camino se cruza con el de los sirvientes de una malicia que acaba de surgir.

Las malicias son unos seres abominables, inteligentes aunque actúan movidos por el instinto, que absorben la magia de la tierra dejándola devastada y utilizan ese poder para esclavizar a animales y seres humanos que se convierten en sus agentes. Según pasa el tiempo las malicias se hacen más fuertes y extienden sus dominios, por lo que es fundamental destruirlas lo antes posible. Afortunadamente para ello están los andalagos, una cultura nómada que ha tomado como misión autoimpuesta patrullar extensas regiones con el objetivo de localizar a las malicias, a ser posible cuando aún son débiles, y eliminarlas.

Dag, un veterano andalagos de vuelta de todo, que perdió una mano y al único amor de su vida durante una vieja campaña, se separa de su grupo y localiza a la malicia justo a tiempo de intentar salvar a Fawn. Sin embargo el salvamento trae consigo complicaciones. Durante el mismo la muchacha utiliza de forma incorrecta los cuchillos mágicos que los andalagos encantan para destruir malicias. A la vez que investigan las consecuencias de lo que ha ocurrido ambos personajes, con caracteres e historias radicalmente distintos, están destinados a enamorarse.

El principal problema de esta novela es que la colección en que ha sido publicada transmite una idea engañosa al lector potencial. La mayor parte de los compradores serán aficionados a la literatura fantástica, que probablemente se encuentren con que El vínculo del cuchillo no era lo que ellos esperaban. Para los lectores de novela romántica, en cambio, el título pasará desapercibido, a pesar de que ellos deberían haber sido parte del público objetivo.

Sharing Knife 1En efecto, Lois M. Bujold nos tiene acostumbrados a los elementos románticos que suele incluir en sus obras, pero en este caso estamos ante la más romántica de sus novelas, más aún que El anillo del espíritu. Los elementos fantásticos están presentes, eso sí, pero salvo en los primeros capítulos tienen un papel secundario, como parte del trasfondo más que como centro de la trama. Es una pena, porque lo que se cuenta y lo que se deja entrever es intrigante. Las malicias, como rival implacable, aunque más parecido a una fuerza de la naturaleza que a un ser malvado, son un buen hallazgo, y las sugerencias de una sociedad más avanzada desaparecida por motivos desconocidos invita a profundizar en el misterio. Poco de esto se va a encontrar el lector, no obstante, porque la novela pronto se pasa de forma desinhibida al género romántico, con un par de amantes apasionados enfrentándose a los prejuicios de sus respectivas sociedades, que consideran el romance entre granjeros y andalagos como una muy mala noticia, y a las grandes diferencias de edad y de experiencia entre ellos. Nada de esto acaba importando, claro, ante lo ardiente del amor que los une. Por momentos uno acaba imaginándose un héroe descamisado, luciendo pectorales, mientras la delicada heroína apoya su cabeza de larga cabellera contra su pecho, cual portada de una novela romántica cualquiera. Como en casi cualquier obra de este género que se precie, tampoco faltan las escenas de sexo.

De todas formas incluso para los que no somos demasiado aficionados a la novela romántica la cosa tiene su gracia, porque el sentido del humor y el ingenio de la autora se hacen patentes en algunos momentos. Por desgracia, otras escenas se ven perjudicadas por un tono excesivamente dulzón. Hasta el nombre de la protagonista –Fawn significa cervatillo– es almibarado. Dag es demasiado perfecto, aunque se redime en parte por una cierta oscuridad y desencanto que le acompañan, como va siendo típico de los protagonistas masculinos de la Bujold, originados en los sufrimientos que les ha deparado la vida –véase el personaje Lupe de Cazaril en La maldición de Chalion

Esta primera parte de la serie es razonablemente autoconclusiva, incluyendo la trama de la lucha contra la malicia y el enfrentamiento de los enamorados contra los prejuicios de la sociedad de los granjeros. Queda para la segunda parte la exploración del rechazo a su unión por parte de la sociedad de los andalagos, así como la continuación de la trama, de componentes más fantásticos que aquí simplemente queda planteada.

L. M. BujoldEn resumen, se trata de una novela relativamente menor en la bibliografía de Lois McMaster Bujold, con pruebas de su calidad pero que puede decepcionar al que se acerque a ella con expectativas que no se correspondan con la realidad, al estar mucho más cerca del romance que de la fantasía. Se hubiera beneficiado de un mayor equilibrio entre las componentes románticas, las fantásticas y las de acción, lo que hubiera contribuido a mantener la tensión durante toda la obra, como ocurría por ejemplo en las novelas de Chalion.



Título: El vínculo del cuchillo. 1 - Encantamiento
Autor: Lois McMaster Bujold
Título original: The Sharing Knife, Volume 1: Beguilement
Año: 2006
Traducción: Adela Torres Calatayud
Editorial: Libros del Atril
Colección: Ómicron
Año: 2007
ISBN: 978-84-96938-01-8

lunes, febrero 18, 2008

Cloud Atlas, de David Mitchell


Al igual que en Ghostwritten y number9dream, David Mitchell estructura Cloud Atlas (El atlas de las nubes) como una colección de novelas cortas entrelazadas entre sí. A falta de leer number9dream, creo que el autor alcanza aquí cotas mayores de dominio técnico sobre las historias que está contando. A pesar de tratarse de narraciones ambientadas en épocas muy diferentes, la unión temática va más allá de las conexiones anecdóticas (que también existen) para llegar a un nivel más profundo de significado común. Sutilmente todas las historias, por distintas entre sí que sean, van apuntando en la misma dirección, hacia el mismo mensaje final.

Como novedad, las historias están emplazadas en el libro como una de esas muñecas rusas matrioshka, que están situadas una dentro de la otra. Así, las seis novelas cortas están divididas en dos partes cada una, de forma que el primer capítulo del libro es el comienzo de la primera novela corta y el último es el final; el segundo capítulo es el comienzo de la segunda novela corta y el penúltimo es el final; y así sucesivamente hasta llegar a la sexta historia, que no está dividida y que ocupa la sección central del libro.

En el primer y el undécimo capítulo, titulados The Pacific Journal of Adam Ewing, nos encontramos con el diario de un abogado americano que se encuentra embarcado en un velero que recorre los mares del sur en 1850, mientras cumple un encargo por cuenta de uno de los cliente de su buffete. Descubrimos a través de sus ojos, las sociedades formadas por misioneros y otros colonos occidentales y también distintos tipos de culturas indígenas. Además, nos encontramos con que un médico inglés con el que Adam Ewing traba amistad le diagnostica una rara enfermedad causada por un parásito tropical, que lo llevará al borde de la muerte.

En Letters from Zedelghem, segundo y décimo capítulo, se nos cuenta de forma epistolar la historia de Robert Frobisher, un músico inglés tan joven como brillante, desheredado por su familia, que consigue que un célebre pero viejo y enfermo compositor centroeuropeo le acepte como amanuense. La historia está ambientada en 1939 y nos llega a través de las cartas que Frobisher escribe a su amigo Sixsmith. Todo se complica cuando el protagonista se involucra sentimentalmente tanto con la esposa como con la hija de su patrón. Para colmo, tanto el joven Frobisher como el viejo compositor tienen sus propios motivos, bastante turbios, para aprovecharse de su relación.

Half-Lives: The First Luisa Rey Mystery, está ambientada en California en 1975, y conforma los capítulos tercero y noveno. Se trata de un clásica historia noir de detectives, en la que una joven periodista se enfrenta a una poderosa corporación energética que trata de impedir que salgan a la luz unos informes que exponen fallos de seguridad en sus reactores.

Los capítulos cuarto y octavo llevan por título The Ghastly Ordeal of Timothy Cavendish y están ambientados a principios del siglo XXI. Cuentan la historia del viejo propietario de una pequeña empresa de autoedición, que alcanza el éxito cuando uno de sus clientes asesina en público a un crítico que escribió una reseña desfavorable de su novela, lo que hace que el libro se convierta en un bestseller. Por desgracia para Cavendish, los familiares de su cliente pertenecen a un grupo criminal y no están dispuestos a aceptar que el editor se quede con todos los beneficios. En su huida, Cavendish se ve internado contra su voluntad en un asilo para la tercera edad.

An Orison of Sonmi-451 es el título de los capítulos quinto y séptimo. En un futuro distópico, Sonmi-451, un clon genéticamente diseñado para ser mano de obra casi esclava por una megacorporación, es entrevistada antes de su ejecución por participar en actividades revolucionarias. De alguna forma, Sonmi-451 ha trascendido la escasa capacidad intelectual que se les supone a los clones como ella.

Finalmente, el sexto capítulo contiene la historia Sloosha's Crossin' an' Ev'rythin' After, la única que se presenta de forma ininterrumpida. En un fututo distante y postapocalíptico, la civilización ha desaparecido tras un acontecimiento llamado la "caída", que las primitivas sociedades humanas que permanecen sobre la Tierra sólo conocen a través de leyendas. Zach'ry, miembro de una sociedad tribal que trata de aferrarse a los últimos vestigios de civilización, se convierte en el anfitrión de Meronym, representante de los únicos restos de civilización tecnológica que quedan sobre el planeta.


Qué decir sobre esta obra... Comentaba en mis entradas sobre Ghostwritten y Black Swan Green que David Mitchell es un virtuoso del lenguaje. Esa impresión se ve confirmada aquí. Cada un de las historias está ambientada en una época distinta, y en cada una de ellas se usa un lenguaje radicalmente diferente al de cualquiera de las otras, con el único rasgo común del perfecto dominio sobre la historia del que hace gala el autor en todas ellas. Mitchell parece sentirse como pez en el agua tanto con el lenguaje arcaico de The Pacific Journal of Adam Ewing como con el dialecto corrompido hasta ser casi irreconocible que hablan los protagonistas de Sloosha's Crossin' an' Ev'rythin' After.

Además, su capacidad como contador de historias es soberbia. Esta novela es el resultado de una planificación intelectual impecable, en la que todo encaja como en un mecanismo de relojería, pero es necesario explicar que además de producir admiración intelectual y estética también es enormemente divertida de leer. Mitchell juega con el lenguaje y las convenciones de géneros muy distintos y los utiliza para contar historias que cautivan al lector y le mantienen interesado en todo momento por descubrir el desenlace. Incluso Half-Lives: The First Luisa Rey Mystery, posiblemente la más convencional de las novelas cortas que forman parte de Cloud Atlas, asombra por lo bien que Mitchell comprende e interioriza las herramientas del género negro.

Se pueden citar pocos defectos. Me pareció que en Half-Lives los acontecimientos iban por delante de la protagonista, que más que controlarlos a través de su trabajo de investigación parecía verse llevada en volandas por los mismos. En An Orison of Sonmi-451, por lo demás una excelente narración de ciencia ficción, el giro final me resultó algo forzado e inverosímil. Hay que entender, por lo demás, que ninguna de las historia es asombrosamente original por sí sola, aunque todas ellas están muy bien contadas.

David MitchellNo dejan de ser detalles sin importancia ante las virtudes de esta estupenda novela. Resulta asombroso lo interesante que resultan las distintas historias y lo elegantemente que Mitchell nos lleva de la mano para acabar exponiéndonos su mensaje común, a la vez pesimista sobre la condición humana y portador de esperanzas sobre la posibilidad de que lo mejor del ser humano se pueda acabar imponiendo a su carácter predatorio.

En fin, no puedo más que aconsejaros que no os privéis del placer de leer a David Mitchell. Es un escritor sencillamente brillante.


Por cierto, para el que piense leerla en versión original tengo que advertir que el nivel de inglés es bastante exigente, ya que tanto en los capítulos ambientados en el pasado como en el futuro el inglés empleado se diferencia claramente de lo que entendemos por "standard English". Eso sí, el que se atreva a leerlo en inglés probablemente vea su esfuerzo recompensado, porque dudo mucho que el traductor haya podido hacerle justicia a Cloud Atlas.

Etiquetas:

lunes, febrero 11, 2008

La carretera, de Cormac McCarthy

 The Road

Cormac McCarthy es uno de los grandes de la literatura estadounidense, y su nombre siempre suena entre las listas de favoritos cada vez que se falla el premio Nobel, aunque por el momento no se lo haya llevado. No había leído ninguna novela suya, pero qué mejor ocasión para empezar que la publicación de una novela de ciencia ficción, siguiendo la tendencia de otros autores mainstream que se atreven con componentes tradicionalmente reservados al guetto del género.

The Road es una novela muy breve, poco más de doscientas páginas en su edición en inglés, y trata del viaje de un padre y su hijo pequeño a través de unos Estados Unidos devastados por alguna catástrofe indeterminada ocurrida años atras. Se dirigen hacia el sur, huyendo del hambre y el frío. Es casi imposible encontrar alimentos; todo ha sido saqueado ya. El horizonte y el suelo están cubiertos de ceniza. El frío se ceba con los escasos supervivientes. Bandas de caníbales campan a sus anchas e infringen atrocidades sobre aquellos lo suficientemente desafortunados como para caer en sus manos. En este escenario dantesco, los protagonistas, cuyo nombre nunca nos es revelado, andan con desesperante lentitud, enfermos y hambrientos, empujando un carro de supermercado con sus escasas posesiones a lo largo de carreteras en ruinas, escondiéndose de los peligros, buscando algo que echarse a la boca y luchando contra su peor enemigo: la desesperación.

El género postapocalíptico, muy tradicional en la ciencia ficción, es tratado aquí de un modo intimista y descarnado, alejado del enfoque aventurero que es habitual en el género. El autor utiliza un lenguaje lacónico y minimalista, con frases cortas y diálogos circulares como recurso con el que transmitir la sensación de desesperación y cansancio resignado en la que se ven envueltos los protagonistas. Por momentos la tristeza y falta de perspectivas atenanzan al lector y resultan abrumadoras. Es curioso cómo con frases tan repetitivas y sencillas se puede transmitir tanta emoción. Es la maestría encontrada en la simplicidad. Parece fácil conseguirlo, pero no lo es.

El padre, enfermo y tratando de ocultar a su hijo la sangre que expulsa al toser, intenta de forma conmovedora y con escaso éxito mantener alta la moral del pequeño, que puede ser niño pero no tonto, y que contempla las esperanzas que trata de transmitirle su padre con resignado excepticismo. La muerte parece en muchos momentos una alternativa atractiva, ante tanto sufrimiento sin esperanzas, pero los seres humanos se siguen aferrando instintivamente a la vida.

En fin, material poco apropiado para salir de una depresión, pero genuinamente emocionante y aleccionador. La novela explora temas como el amor entre padres e hijos y el significado de la ética en circunstancias extremas (¿tiene sentido ayudar a un anciano dándole parte de tu alimento cuando sabes que lo vas a necesitar y que de todas formas él va a morir pronto?). El autor parece cebarse con sus protagonistas y con el lector, propinándoles un mazazo tras otro. De hecho, a pesar de lo breve de la novela no pude dejar de pensar en algunos momentos que su longitud es excesiva, que no hacía falta insistir tanto en lo mismo y que la historia podría haberse contado en una menor extensión. Claro que sumergirse en este universo de desesperanza y de elegancia en la economía del lenguaje es un placer (o una tortura, dependiendo del punto de vista). Las dos cosas al mismo tiempo, en realidad.

Por lo demás, desde el punto de vista especulativo The Road no añade nada a lo ya visto en otras novelas post-apocalípticas. De hecho carece de muchos de los elementos típicos de estas novelas: no hay una exploración seria de las causas ni las consecuencias de una hecatombre que destruya la civilización, ni héroes con recursos y esperanzas, ni ideas sobre cómo podrían configurarse las sociedades formadas por los supervivientes. Pero tristeza, emoción, desesperación, el dolor descarnado que sólo una historia contada desde el corazón puede trasmitir... todo esto sí que se puede encontrar en La carretera.

En resumen, una obra más que recomendable, siempre que uno no esté buscando una historia inspiradora y que levante el ánimo al lector, y un nuevo autor que apuntar para futuras lecturas.

Cormac McCarthy

Etiquetas: