jueves, julio 26, 2007

Un añito...



... pues eso, felicidades al blog. Un año no es que sea mucho, pero en internet ya se sabe lo que cuesta que las cosas duren.

Espero que el próximo año nos siga trayendo buenas lecturas a todos.

Etiquetas:

Trilogía de Bartimeo, de Jonathan Stroud

El_amuleto_de_samarkanda El_ojo_del_golem La_puerta_de_ptolomeo




La saga de Harry Potter llega a su fin. Estoy esperando que llegue a mis manos el séptimo libro (hubiera sido más rápido comprarlo en España en cualquier librería que encargarlo por internet, pero bueno, incluso contando con los gastos de envío al menos me ahorré 10 euros sobre el precio que cobran por estos lares). No es que importen unos días más o menos. ¿Qué prisa hay, al fin y al cabo? Parece que no han contado el finalde la serie por los telediarios, cosa que en un principio me había temido. No tengo ni idea de qué pasa en el libro, pero sospecho que no muere el niño-mago. Si no nos habrían metido por la boca reportajes sobre jóvenes lectores histéricos llorando y arrancándose los pelos. En fin, pronto lo comprobaré...

The_Amulet_of_SamarkandPero no era de Potter de lo que quería hablar, sino de la Trilogía de Bartimeo, de Jonathan Stroud. Además de Rowlings, hay otros autores que escriben fantasía dirigida a un público juvenil que también puede ser disfrutada por adultos. Philip Pullman y su trilogía de la Materia Oscura es un ejemplo, como también el propio Jonathan Stroud.

La trilogía está ambientada en un Londres alternativo con una curiosa mezcla de tecnologías relativamente modernas (coches, etc) con otras algo más arcaicas (barcos de vela, etc) y, por supuesto, magia. Inglaterra aún conserva su imperio y es la principal potencia del mundo. Desde hace más de un siglo, el país está gobernado por magos, que se han convertido en una clase dirigente privilegiada a costa del resto de la población, que son ciudadanos de segunda clase sin derechos políticos. El poder de los magos, sin embargo, no proviene de ellos mismos, sino de los "genios" que son capaces de invocar y someter a su voluntad mediante elaborados hechizos y rituales.

La primera novela, El Amuleto de Samarkanda, está narrada de forma alterna desde el punto de vista de Nathaniel, un joven aprendiz de mago de doce años y de Bartimeo, un antiquísimo y sarcástico djinn o genio.

Nos enteramos de que Nathaniel fue vendido por sus padres al gobierno a la edad de cinco años, al demostrar aptitudes para la magia. A esa edad fue asignado como aprendiz de un mago llamado Arthur Underwood, un mediocre burócrata. Nathaniel es un niño solitario y no demasiado feliz, pero sí extraordinariamente brillante. Pronto se aburre de las enseñanzas de su maestro y se dedica a aprender por su cuenta a partir de libros. A los diez años, Nathaniel es humillado públicamente por un mago llamado Simon Lovelace, sin que su maestro haga nada por protegerlo. Enfurecido, Nathaniel pasa dos años planeando su venganza, que incluye la invocación de un poderoso y antiguo genio llamado Bartimeo, al que planea obligar a que robe un valioso objeto mágico que posee Simon Lovelace: el Amuleto de Samarkanda. Lo cierto es que Nathaniel, por muy brillante que sea, se ve sumergido entre intrigas y enemigos que están muy por encima de él, con consecuencias dramáticas. Incluso el gobierno de Inglaterra está amenazado por las conspiraciones en las que el joven aprendiz se ve involuntariamente involucrado.

El personaje de Nathaniel se sale de lo normal en este tipo de novelas, porque no resulta especialmente simpático al lector. Más bien es el producto del ambiente en que ha crecido, lleno de egoísmo, soledad y envidias. La simpatía que se siente por él es principalmente el resultado de la lástima por las decepciones que ha tenido que soportar en su corta vida. El hiperactivo Bartimeo, por otra parte, se convierte en la principal estrella de la historia. En sus capítulos, narrados en primera persona, continuamente hace gala de un humor sarcástico y descreído, además de una opinión demasiado elevada sobre sus propias habilidades. Ese sentido del humor se extiende a las numerosas notas a pie de página a las que recurre para realizar observaciones adicionales.


The_Golems_EyeEn El Ojo del Gólem, Nathaniel, ya adolescente, se ha ganado por fin un cierto reconocimiento a sus habilidades, ha sido asignado a una maestra competente y se ha convertido en uno de los magos más jóvenes que entra a formar parte del entramado del gobierno, trabajando para la seguridad interna. Pero con el mayor nivel de responsabilidad llega también la exigencia de resultados. Nathaniel necesita hacer progresos en su lucha contra la Resistencia, un movimiento clandestino de lucha contra el gobierno de los magos, y también averiguar quién está detrás de una serie de ataques mágicos contra Londres. Para ello decide romper una promesa que hizo y recurrir de nuevo a la efectividad de Bartimeo. Sus investigaciones le llevan hasta Praga, cuna de la magia hasta que su decadente imperio fue derrotado por los ejércitos británicos al mando del legendario mago Gladstone.

Un nuevo personaje principal es introducido en esta segunda parte. Se trata de Kitty, una joven activista de la Resistencia, que resulta un personaje más atractivo que el ambicioso y frío Nathaniel.


Ptolemys_GateLa historia concluye con La Puerta de Ptolomeo, ambientada tres años después de la anterior novela. Nathaniel ha llegado a ser Ministro de Información, y entre sus responsabilidades se cuenta hacer propaganda relativa a la guerra contra las colonias norteamericanas, que se han sublevado, así como hacer frente a nuevas amenazas de enemigos del gobierno que quieren aprovechar el momento de vulnerabilidad de Inglaterra. Una vez más está empleando a Bartimeo, pero esta vez de forma tan continuada que el genio, que no puede resistir estancias demasiado prolongadas en este mundo, está cerca de la muerte por extenuación.

Kitty mientras tanto está realizando interesantes averiguaciones sobre el pasado de Bartimeo y sobre la figura del ser humano cuya personalidad más ha marcado al sarcástico djinn a lo largo de los siglos: el mago egipcio Ptolomeo.

La relación entre magos y genios ha sido siempre de esclavitud y resentimiento, pero ahora quizás deban aprender a confiar los unos en los otros para hacer frente a una amenaza común.


Como obra de fantasía, la trilogía está bien concebida, con un entramado mágico y social cuya coherencia se mantiene en todo momento. Hay detalles que pasarán desapercibidos como parte del transfondo para el lector infantil pero que podrán ser apreciados por los lectores con conocimientos de historia. Sin ser especialmente original o rompedora, sí que encuentra un tono y unas fuentes mitológicas distintas a las de Harry Potter u otras obras de fantasía épica juvenil al uso. Además, se aprecia la cuidada planificación, que se refleja en detalles como acontecimientos que se cuentan en el primer libro y que sólo cobran sentido mucho más adelante, en tomos posteriores.

El contraste entre Nathaniel, el ambicioso y taciturno aprendiz de mago, y el genio Bartimeo resulta divertido a lo largo de toda la obra. Se evita que la técnica narrativa caiga en la reiteración gracias a la introducción del personaje de Kitty y a los recuerdos sobre el pasado de Bartimeo, que se acaban convirtiendo en una línea argumental más.

Jonathan_StroudAdemás de una historia de aventuras, la trilogía de Bartimeo es la historia de la lucha por el alma de Nathaniel, que se encamina a la corrupción a la que se ve predestinada por la sociedad a la que pertenece y en la que ansía prosperar. El mensaje subyacente quizá resulte demasiado moralista en ocasiones para el lector adulto. Además, el paso de la obra pierde agilidad en algunos momentos, en los que no se puede evitar pensar que deberían estar pasando más cosas, que la historia se podía haber contado perfectamente con algunas páginas menos.

Sin embargo, la historia (y, por qué no decirlo, las diatribas de Bartimeo) son suficientes para mantener la atención del lector durante las 1500 páginas de la trilogía, que se lee en todo momento con diversión y agrado. El lector al que le apetezca algo de fantasía juvenil de buena calidad, necesariamente ligera pero de buena calidad, debe saber que tiene más opciones aparte del celebérrimo Harry Potter.

Etiquetas:

domingo, julio 01, 2007

La Voz de las Espadas, de Joe Abercrombie

La Voz de las Espadas
Esta reseña fue publicada originalmente en C de Cyberdark.



Tras el revuelo causado por Scott Lynch y su chispeante Las mentiras de Locke Lamora, probablemente el segundo debut más sonado del año 2006 en el campo de la fantasía épica fue el de Joe Abercrombie. Ambas novelas han llegado con encomiable celeridad al mercado español de la mano de la colección Runas, de Alianza Editorial. Es ésta una colección nueva pero que por su elevada calidad media promete muchas horas de buen entretenimiento para el aficionado. No se puede poner ninguna pega a la elegante encuadernación en pasta dura que han elegido. El precio, eso sí, puede hacer que más de uno se lo piense dos veces –23.50 euros en este caso–. Claro que son ésas las cifras que se manejan actualmente en el mercado por una novela de más de 650 páginas.

La voz de las espadas es la primera parte de una trilogía titulada La primera ley, y aparentemente es también un ejemplo de fantasía épica de lo más clásica y convencional. El énfasis aquí está en el «aparentemente». El renacimiento de la fantasía épica que alcanzó la apoteosis con la magnum opus de George R. R. Martin ha cambiado el modo en que se concibe este género. Después de la Canción de hielo y fuego y algunas otras sagas de comparable calidad, ya no se puede escribir fantasía épica con el estilo eficaz pero mediocre de Tad Williams y tantos otros autores y pretender que se te tome en serio como uno de los grandes del género. Así pues, La voz de las espadas es una historia clásica en su superficie pero moderna en su concepción de la atmósfera, negra y violenta, en la descripción de la acción y, sobre todo, en el desarrollo de los personajes. Cuando el personaje con el que más simpatiza el lector tiene como apodo «el Sanguinario» y no vacila en matar niños, y cuando otro de los protagonistas principales es un inquisidor amargado que no se lo piensa dos veces a la hora de torturar de forma implacable a antiguos amigos suyos, no podemos adjudicar a esta obra la etiqueta de «clásica» y quedarnos tan tranquilos.

El plantel de protagonistas es reducido, aunque complementado muy eficazmente por secundarios memorables. Vamos siguiendo el desarrollo de sus historias entrecruzadas en capítulos alternos. Por un lado nos encontramos con el inquisidor Glokta, cuyo cuerpo fue horriblemente mutilado por la tortura tras caer en manos de los enemigos de la Unión, y que ahora descarga su rencor hacia los demás y hacia sí mismo en el curso de sus investigaciones. Por otra parte tenemos al capitán Jezal dan Luthar, joven, rico, popular, un más que competente espadachín; es lo más parecido a un héroe clásico. O lo sería de no ser también un insufrible engreído, superficial y vividor. Finalmente, Logen Nuevededos, conocido también como el Sanguinario, es un bárbaro del norte que huye de sus enemigos, resignado y cansado por toda la sangre que ha vertido y visto verterse. Ahora, los espíritus que en ocasiones le visitan le han anunciado que un gran mago anda buscándole.

Todas estas historias convergen en la gran ciudad de Adua, la capital de la Unión, que vive momentos difíciles ante la inminente guerra que puede atraparla entre dos frentes. Bethod, uno de los señores de la guerra del norte, más despiadado que los demás, ha conseguido unificar –léase conquistar– a los distintos pueblos norteños que tradicionalmente han luchado entre sí. Ahora, necesitado de nuevos enemigos para mantener cohesionados a sus súbditos, vuelve su mirada hacia el sur. Allí está precisamente la Unión, aparentemente un adversario demasiado poderoso, aunque en la práctica esté reblandecido y corrupto. Mientras tanto, más al norte aún, los inhumanos Shanka conquistan y masacran sin que nadie les ponga freno. Al sur, el nuevo emperador de Gurkhul contempla la debilidad de la Unión convencido de que ha llegado el momento de recuperar tierras perdidas en guerras ancestrales.

Violencia, intrigas, torturas, sentido del humor que se hace negro en algunos momentos, aventuras, personajes cargados de defectos que sin embargo se acaban haciendo simpáticos al lector, estilo dinámico... La voz de las espadas tiene casi todos los ingredientes para complacer al aficionado a la fantasía épica. En el lado negativo hay que reseñar que aunque juegue con los tópicos de la fantasía épica y les de la vuelta en lo que se refiere a los personajes, nunca llega realmente a salirse del guión convencional en lo referente al argumento. Además, sufre del síndrome del primer libro de la trilogía: cerca de 700 páginas son demasiadas para introducir a los personajes y la situación. Hubiese sido de agradecer un mayor avance de la historia.

Con todo, esta fantasía épica «clásica», escrita de forma sofisticada e inteligente, es una confirmación más de que el género goza de buena salud. Todo hace prever que La primera ley va a ser una trilogía que hará las delicias de los aficionados al mismo, y con ella Joe Abercrombie se convierte por derecho propio en un nuevo autor al que hay que tener en cuenta. Sea bienvenido



Título: La voz de las espadas
Autor: Joe Abercrombie
Título original: The Blade Itself
Año: 2006
Traducción: Borja García Bercero
Editorial: Alianza
Colección: Runas
Año: 2007
ISBN: 978-84-206-8248-8

Etiquetas: