martes, febrero 27, 2007

Desde mi cielo

The Lovely Bones

Esta reseña fue publicada originalmente en Fantasymundo

¿Puede una novela fantástica ser recomendada en el programa de la popular presentadora americana Oprah Winfrey, convertirse en un superéxito de ventas y en una futura película dirigida por Peter Jackson? La respuesta es "sí", aunque lógicamente un libro así debe tener elementos que gusten al público en general, y no sólo al específico del género fantástico.

Desde mi cielo (The Lovely Bones) comienza con la violación y asesinato de una niña de catorce años a manos de un asesino en serie. Susie Salmon, la joven víctima, reside ahora en el cielo. O al menos en su particular versión del mismo, ya que cada persona experimenta el cielo de forma distinta.

Desde mi cieloElla misma nos cuenta sus experiencias allí. Susie a veces interactúa con otros habitantes del cielo, pero pasa la mayor parte de su tiempo observando a sus familiares y amigos en la tierra, a sus compañeros de estudios, al detective que investiga su muerte e incluso a su asesino. La joven presencia el impacto que tiene su asesinato en el pueblo en que vivía, y cómo poco a poco las cosas vuelven a su cauce y sólo sus familiares y amigos más cercanos quedan afectados por la tragedia. Con el tiempo, asiste al fracaso del matrimonio de sus padres, que ya tenían sus problemas y no logran superar la carga extra que supone la pérdida de una hija, a las dificultades de su hermana para relacionarse con otras personas de forma normal, al crecimiento de su hermano pequeño, que encuentra sus propias formas de entender y afrontar la desaparición de una hermana a la que nunca llegó a conocer realmente, al apoyo que su abuela presta al resto de la familia...

Ante un argumento así, uno llega a temerse un auténtico dramón lacrimógeno. Sin embargo, Alice Sebold evita el sentimentalismo barato. Hay sentimientalismo, para qué engañarnos, pero no más de lo que la historia reclama. Susie es una chica brillante y curiosa, que no pierde el tiempo con lamentaciones y llantos. El tono de la novela es cándido, tranquilo y contenido, sensible sin llegar a ser sensiblero. Transmite una cierta tristeza melancólica por las oportunidades perdidas y por todo aquello que ya no podrá ser, pero también esperanza ante la adversidad y momentos de humanidad.

Alice SeboldEs una novela amena y sencilla, muy fácil de leer. El interés de la historia reclama que se haga de un tirón. Esto no quiere decir que sea literatura ligera, de ésa que entretiene pero no deja huella alguna en el lector. Hay demasiada autenticidad en las reacciones de la protagonista y de sus seres queridos. Alice Sebold, la autora, fue víctima de una violación, experiencia que contó en otra novela anterior titulada Afortunada (Lucky). Está claro que ha vertido mucho de lo que sabe sobre el dolor emocional y su superación en esta historia, lo que ha contribuido a darle esa autenticidad.

No es una novela para todo el mundo. A algunos se les atragantará el tratamiento un tanto edulcorado de un tema tan duro como éste. Además, a pesar de su premisa fantástica, lo cierto es que The Lovely Bones en ningún momento se concentra en la naturaleza del cielo en el que reside la pequeña Susie Salmon, sino que lo utiliza como excusa para reflexionar sobre las tragedias y sus consecuencias en las relaciones humanas. Esto puede no gustar a los que estuvieran interesados principalmente en la vertiente fantástica. Sin embargo a otros, entre los que me cuento, les afectará la vena sensible.

Lo que en manos de otros escritores podría haber sido un simple melodrama sentimental, en las de Alice Sebold se convierte en una emocionante reflexión sobre las relaciones familiares, y sobre cómo cambian y evolucionan con el tiempo. Desde mi cielo es un lamento por la pérdida de la infancia y de la inocencia, pero también contiene la promesa de que el dolor puede ser superado, aunque sea poco a poco, con dificultad y de forma incompleta.

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jueves, febrero 15, 2007

Una novela imponente: Jonathan Strange & Mr. Norrell

“Two magicians shall appear in England,” he said. “The first shall fear me; the second shall long to behold me; The first shall be governed by thieves and murderers; the second shall conspire at his own destruction; The first shall bury his heart in a dark wood beneath the snow, yet still feel its ache; The second shall see his dearest possession in his enemy’s hand…”

“I see,” interrupted Strange. “And which am I, the first or the second? No, do not tell me. It does not matter. Both sound entirely dreadful.”



Jonathan Strange & Mr. Norrell

Las reglas del marketing no se suelen preocupar de nimiedades como la verdad. Así, Jonathan Strange & Mr. Norrell nos fue presentada como "Harry Potter para adultos". No puedo estar más en desacuerdo, salvo que con "versión para adultos de" quieran decir "no se parece en nada a".

Una mejor idea de por dónde van los tiros nos la da Neil Gaiman, que en un de las citas que adorna la contraportada nos asegura que estamos ante la mejor novela de fantasía inglesa de los últimos setenta años. Esta afirmación es muy discutible, ya que la colocaría por encima de las obras maestras de escritores como J. R. R. Tolkien, Mervyn Peake o T. H. White, por citar a algunos. Yo no la comparto, de hecho. Sin embargo, no se trata de ninguna barbaridad exagerada. Cada cual, a partir de sus gustos o criterios, llegará a sus propias conclusiones, pero lo que no se puede negar es que estamos antes una obra magnífica, inmensa, de belleza casi hipnótica. Como curiosidad indicaré que, al limitar el reinado de Jonathan Strange & Mr. Norrell a setenta años, Gaiman estaba lanzando un homenaje a Lud-in-the-Mist, la obra más célebre de Hope Mirrlees, publicada en 1926.

En cualquier caso, olvidémonos de marketing y citas entusiastas y vayamos a la novela, que es de lo que se trata...


En una Inglaterra alternativa en la que la magia existió pero se fue extinguiendo, los únicos magos que quedan son los llamados teóricos, mucho más parecidos a historiadores que a verdaderos practicantes de una disciplina arcana. Lejos queda el recuerdo de John Uskglass, el Rey Cuervo, un poderoso rey-hechicero que gobernó el norte de Inglaterra durante siglos en la época de máximo esplendor mágico de Inglaterra, la de los magos áureos.

En 1806, cuando arranca la novela, la sociedad de magos de la ciudad de York se ve convulsionada cuando tiene noticia de que un misántropo caballero llamado Mr. Norrell asegura ser capaz de hacer magia. La noticia es acogida con natural escepticismo y hasta burla. Herido en su orgullo, Mr. Norrell lanza un reto a la sociedad de magos: hará una demostración de sus habilidades en la catedral de York, y los distinguidos caballeros de la sociedad se comprometerán a no volver a llamarse a sí mismos magos si la juzgan satisfactoria.

La demostración del señor Norrell en la catedral de York es de una magnitud y grandiosidad que no deja lugar a dudas. Hasta los periódicos de Londres se hacen eco del asunto. Esto empuja a Norrell a trasladarse a Londres para ofrecer sus servicios al gobierno de la nación y poner por fin en práctica su ambicioso plan de restaurar la magia inglesa.

Sin embargo, como restaurador Mr. Norrell deja mucho que desear. En Londres nadie le hace demasiado caso, y su carencia de habilidades sociales tampoco le abre muchas puertas. Para colmo, su carácter a menudo envidioso y mezquino le lleva a intentar acaparar los principales textos de magia que han sobrevivido para impedir que nadie pueda estudiarlos. Creyéndose necesitado de la ayuda de hombres de mundo, se rodea de consejeros de carácter poco recomendable.

Pero a pesar de sus defectos personales, sus habilidades mágicas no pueden seguir pasando desapercibidas muchos tiempo. Mr. Norrell, aunque a un alto precio, se gana la confianza del gobierno.

Mientras tanto, surge un segundo mago en Inglaterra. Se trata de un joven llamado Jonathan Strange, de menor erudición que Norrell pero no inferior a él en talento mágico, a la vez que más optimista y enérgico.

Jonathan Strange y Mr. NorrellNorrell acepta tomar a Strange como alumno, y en la relación y tensiones entre los dos magos ingleses recae el peso de la novela, en la que se entremezclan una espectacular reconstrucción de la época, guerras napoleónicas incluidas, además de elementos fantásticos dominados por las maquinaciones de las criaturas feéricas, antiguas, amorales y peligrosas, de entre las que surgió en su tiempo el legendario Rey Cuervo.


Como digo, Jonathan Strange & Mr Norrell no se parece en nada a Harry Potter y sí, por su inteligente humor, habilidad en el retrato psicológico de personajes y exquisita recreación de ambientes y mentalidades, a las obras de Jane Austen y Charles Dickens.

El relato tiene su correspondiente argumento y una satisfactoria dosis de conflictos, pero no es eso lo principal. De hecho, esta misma historia podría haberse contado en muchas menos páginas de las que tiene esta gigantesca novela. Pero de ser así nos habríamos encontrado ante una obra completamente distinta. Jonathan Strange & Mr Norrell no es una novela para impacientes. Aún disfrutando de su lectura, me costó mucho trabajo aceptar su ritmo pausado. Para disfrutarla al máximo, el lector no debe estar preocupado por saber qué pasará a continuación, sino dejar que la magia del lenguaje se apodere de él y limitarse a disfrutar de esta prodigiosa demostración de imaginación firmemente anclada en las leyendas inglesas, llena de personajes idiosincráticos, detalles que dotan de riqueza a la historia, comprensión de las debilidades y contradicciones humanas, por no mencionar las larguísimas notas a pie de página que interrumpen la narración para hacernos vislumbrar nuevos detalles y nuevas historias maravillosas.

Susanna ClarkeMi principal preocupación es que los elogios lleven a confundirse a lectores que buscan un tipo de novelas completamente distinta. Es muy fácil llenarse de maravilla ante esta estupenda novela, pero también es posible aburrirse con ella. Está dirigida a los lectores de Dickens y Austen, o a los de John Crowley, por poner un ejemplo dentro del género. Sacrifica agilidad narrativa a cambio de la magia de las palabras. Mantendrá a pocos lectores despiertos durante toda la noche, ansiosos por saber qué ocurrirá a continuación, pero sí mantendrá la imaginación de muchos otros cautivada durante semanas.

Jonathan Strange & Mr Norrell ganó el premio Hugo y el World Fantasy Award, y fue finalista del Nebula, que en una de las decisiones más surrealistas y vergonzosas que se recuerdan se concedió a Camuflaje, de Joe Haldeman, en lugar de a esta novela que tiene todas las papeletas para convertirse en un clásico de la literatura fantástica.

Espero que la disfrutéis...



“Can a magician kill a man by magic?” Lord Wellington asked Strange. Strange frowned. He seemed to dislike the question. “I suppose a magician might,” he admitted, “but a gentleman never would.”

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Agregadores de blogs

Decía hace poco que la proliferación de blogs ha empobrecido a los foros. Sin embargo, esta forma de comunicación tiene sus ventajas y está aquí para quedarse. Así pues lo mejor, decía, sería encontrar formas de que hubiera una mayor interacción entre foros y blogs.

Desde entonces se ha producido en Sedice una iniciativa en este sentido que me pareció muy positiva. Se trataba de un certamen al que los usuarios de Sedice podrían presentar sus blogs, dentro de alguna de las varias categorías. Se produciría entonces una votación popular para determinar los ganadores. Finalmente, los blogs serían añadidos a un agregador (página que permite consultar las entradas de un conjunto de blogs).

La primera edición del certamen ya ha terminado, y el resultado ha sido bastante positivo. Se presentaron decenas de candidatos y también hubo bastante participación en cuanto a votantes. Se pueden consultar los ganadores aquí, y la lista completa de participantes aquí.

De Leyenda resultó ganador en la categoría de mejor blog de género, por lo que agradezco a todos los que me votaron. Otros ganadores fueron Con Sabor a Ajenjo como mejor blog de autor, Orange Venue como mejor blog de propósito general, e Ygdrasil como mejor sitio de autor.

La cosa podría haber resultado aún mejor si se hubieran presentado algunos usuarios de Sedice con blogs estupendos que se quedaron fuera.

Lo más importante, en cualquier caso, es el agregador Se Cuenta, que ya está operativo. Es una buena forma de mantenerse al día en los blogs sin tener que estar visitándolos todos continuamente, y de generar tráfico hacia ellos desde Sedice. Una iniciativa similar, desde Cyberdark, es Onanismo Naranja.


Espero que próximas ediciones del certamen sirvan para ir añadiendo más blogs y hacer de Se Cuenta una herramienta cada vez más útil. También, por qué no, espero que haya más iniciativas para aumentar la integración de blogs y foros, porque cualquier paso en ese sentido servirá para enriquecerlos a ambos.

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lunes, febrero 05, 2007

El fenómeno Potter

Harry, Ron y Hermione
Se ha anunciado por fin la fecha de publicación de Harry Potter and the Deathly Hallows, la séptima y última novela de la saga de Harry Potter. Ocho días antes será el estreno de la versión cinematográfica de la quinta novela, Harry Potter and the Order of the Phoenix.

Tendremos Harry Potter hasta en la sopa. Volveremos a ver toda la parafernalia propia del marketing: librerías abiertas a medianoche para vender cuanto antes el libro a fans que se pasarán la noche leyendo, fiestas de disfraces, locura colectiva generalizada... La novela anterior había vendido siete millones de ejemplares un día después del lanzamiento, y ésta probablemente la superará.

¿Exagerado? Sin duda. La literatura fantástica no había visto nunca un fenómeno de masas de este calibre. Ni siquiera la locura causada por el estreno de las tres películas del Señor de los Anillos puede comparársele (al fin y al cabo ESDLA ya llevaba muchas décadas publicado).

Todo esto causa problemas inéditos para el sufrido lector: por primera vez siento que existe un riesgo más que real de que me lleguen spoilers antes de leer la novela, incluso si evito leer cualquier conversación sobre el libro que se produzca en los foros. Rowlings es muy aficionada a fomentar la expectación lanzando pistas sobre la muerte de algún personaje más o menos importante; supuestamente, en esta novela morirá uno de los personajes principales, y esta vez podría ser de los principales de verdad y no sólo un secundario de lujo. De hecho, siendo la última novela, muchos piensan que el propio Harry Potter no sobrevivirá. La conjetura no carece de sentido, considerando la conexión que existe entre el niño mago -ya no tan niño- y Voldemort, su archienemigo y asesino de sus padres. Posiblemente, para que el segundo muera definitivamente también deba morir el primero. Por otra parte, también estamos los que pensamos que Potter sobrevivirá. Yo opinó así basándome en la preocupación que Rowlings ha mostrado en varias entrevistas por los efectos que las muertes de personajes queridos pueden tener en sus lectores más jóvenes, y también en la identidad de los personajes que hasta ahora han muerto.

En cualquier caso, pase lo que pase, lo que me estoy temiendo es que me voy a enterar antes de leer el libro, a pesar de que no esperaré a la edición española, que se retrasará hasta el 2008. Hasta es muy probable que lo digan en los telediarios. Sobre todo si Harry muere; ya me imagino reportajes hasta en la sopa, con entrevistas a niños llorosos incluidas.

Harry PotterSe trata de un fenómeno editorial sin precedentes, una locura colectiva que ha hecho a su autora más rica que la reina de Inglaterra y que tiene a editoriales enteras temblando ante la idea de que se acaba. Creo que esto ha hecho mucho por la literatura fantástica, al menos en lo que respecta a la fantasía juvenil. Tampoco hay que creerse que esto sea Jauja, sin embargo. Las cosas volverán a la normalidad, y la mayoría de los millones de lectores de la saga volverán a sus playstations, sus ordenadores y sus televisores y no se lanzarán a por más libros de fantasía.


Ante todo esto, parece que lo que menos importa son los libros en sí. Creo que estaremos de acuerdo en que las reacciones de la gente son exageradas. Pero ¿a mí qué más me da eso? Lo que me interesa son los libros. ¿Merecen la pena? ¿Se convertirán en clásicos de la literatura juvenil junto a otras obras ilustres de fantasía como La Historia Interminable?

Mi impresión es que sí. Hay mucha gente que los odia y se niega a leerlos, reaccionando ante su excesiva popularidad. Para muchos, el éxito de masas descalifica por definición a una novela. Es ésta una actitud elitista: yo soy demasiado exquisito para que me guste algo que gusta a las masas.

Sin embargo, hay aquí mucho más que un producto de la mercadotecnia. Si con la mercadotecnia se pudiera crear un fenómeno de este calibre tened por seguro que las editoriales lo estarían haciendo continuamente. Menudo chollo. Pero no es así como funcionó. El fenómeno se creó por sí mismo, basándose en el boca a boca, y la mercadotecnia tomó el control cuando la serie ya era un gran éxito. En España no hemos visto la primera fase, porque cuando nos llegó la primera novela esa toma de control ya había ocurrido. Aquí, la saga nunca fue un fenómeno gradual que la gente fuera descubriendo a partir de recomendaciones de otros lectores.

Harry Potter and the Philosopher's StonePersonalmente, descubrí la serie antes de que se desatara la gran locura, mirando listas de bestsellers americanas. Entre los Grishams y demás sospechosos habituales se encontraban un tal Harry Potter and the Sorcerer's Stone y Harry Potter and the Chamber of Secrets. Extrañado, busqué información y me encontré con que eran novelas de fantasía, mi género favorito, sobre un niño huérfano que descubría que era un mago cuando recibía una inesperada invitación para asisitir a un colegio de magia. Preguntándome qué diantres hacían esas novelas en los primeros puestos de las listas de los más vendidos, encargué la primera y a partir de ahí quedé enganchado.

¿Y qué tal están estos libros? Tengo que decir que, a la espera del último, no han colmado todas las expectativas que había creado el primero. Rowlings se pierde en ocasiones con la trama, ya que se impuso a sí misma escribir una novela por cada año que Potter pasara en el internado de Hogwarts, y el argumento sencillamente no da para siete libros. En consecuencia, hay bastante relleno. Hasta extremos exagerados en alguno de los últimos libros. Relleno entretenido, eso sí, pero relleno al fin y al cabo.

Por otra parte Rowlings también comete errores de bulto. Por ejemplo, en un esfuerzo por dar más protagonismo a Potter, al crear las reglas del quidditch (el deporte más practicado en Hogwarts) le dio toda la importancia a la labor del seeker (posición en la que juega Harry). De esta forma, en un deporte jugado por dos equipos de siete jugadores nos encontramos con que el resultado final está determinado en la práctica totalidad de los casos por lo que ocurra en el enfrentamiento entre los seekers. Lo que hagan los otros doce jugadores sencillamente no tiene importancia para determinar el ganador. Esto es a todas luces absurdo y podía haber sido evitado muy fácilmente sin más que reducir drásticamente el número de puntos que el seeker consigue al capturar el golden snitch. De todas formas, tampoco es que tenga mucha importancia en la trama. Otros errores sí la tienen, sin embargo. Por ejemplo, el final de la tercera novela es un ejemplo escandaloso de mal uso de los viajes temporales en una novela de fantasía. Si se puede viajar en el tiempo de esa forma ¿cómo es que no se hace para evitar cualquier acontecimiento trágico? Las justificaciones que se intentan dar en la novela no son nada convincentes. ¿Y qué decir de un personaje tan molesto como el duendecillo Dobby, equiparable en repelencia al Jar-Jar Bins de la Guerra de las Galaxias?

A pesar de todo esto, los aciertos compensan con creces a los errores. Básicamente, esta saga tiene el corazón en el lugar correcto. Sabe cómo meternos en la historia y hacer que nos importe la suerte de los protagonistas. Sabe construir el suspense y cómo hacernos disfrutar con el día a día de la vida en Hogwarts. Rowlings también muestra una creatividad desbordante en la creación del mundo de los magos. El tema del niño mago está muy visto en la literatura fantástica, pero la sociedad de los magos que describe Rowlings, paralela a la de los muggles (personas no mágicas) es original y funciona estupendamente para hacer una sátira de nuestra sociedad que añade un nuevo nivel a la lectura de la saga. Además Rowlings, aunque desde luego no tiene un gran estilo literario, sí que escribe de forma eficaz y hace gala de un sentido del humor que sospecho que en parte se debe perder en las traducciones.

Recuerdo haber leído un artículo en el que se hablaba de las justificaciones que daban los adultos que leían las novelas de Harry Potter, y uno de ellos decía "es que desde que tenía doce años no me había divertido tanto leyendo".

La escuela Hogwarts
Y creo que ése es el motivo por el que tiene éxito y también el motivo por el que me compro religiosamente los libros según van saliendo, aunque esté claro que el nivel de histerismo que se alcanza es totalmente exagerado. También es el motivo por el que me gusta especialmente la literatura fantástica.