Forastero en Tierra Extraña, de Robert A. Heinlein

Heinlein es un tipo que no deja indiferente a casi nadie. Para colmo, tiene novelas extremadamente diferentes, desde sus entretenidos juveniles (Estrella Doble, Ciudadano de la Galaxia, Consigue un Traje Espacial: Viajarás...) hasta las insufribles idas de olla de sus últimas novelas, pasando por otras como Tropas del Espacio, extraña mezcla entre novela juvenil y diatriba política.
Esta Stranger In A Strange Land, una de sus obras más célebres, propone un punto de partida enormemente interesante: el de un humano criado por alienígenas que vuelve, ya pasada la infancia, a la sociedad humana, con el inevitable shock cultural que eso le supone.
El inicio es prometedor, incluyendo la súbita celebridad que adquiere el humano "recuperado" y las intrigas que se producen entre grupos con distintos intereses por controlarlo y atraerlo para sus causas. El efecto resulta realzado por los peculiares puntos de vista y conceptos con los que el protagonista, Valentine Michael Smith, lo contempla todo. Algunos de esos conceptos, como "grok" (obtener una comprensión total y profunda de algún fenómeno), han pasado a formar parte de la memoria colectiva del aficionado a la ciencia ficción.
Sin embargo, antes de la mitad de la novela comienza a quedar claro que Heinlein no está interesado en contar ninguna historia en el sentido tradicional del término. En lugar de ello se dedica a abrumar al lector con interminables escenas ilustrando cómo Michael Smith se recluye y sobresalta a los que le visitan con su extraño comportamiento y declaraciones sobre distintos temas sociales, religiosos y filosóficos. Llega un momento en el que decide que la única manera de transmitirnos su mensaje es revestirlo de ropajes a los que estamos acostumbrados, y por ello crea una religión. Todo ello aderezado por diálogos en los que hace ver a los poco brillantes recién llegados que hay que mantener la mente abierta, y probar distintas experiencias y bla bla bla. Vamos, que nos enseña con una especie de método socrático en plan cutre.Semejantes diatribas resultarán familiares al lector de Tropas del Espacio, aunque en este caso son más largas y no están intercaladas con una historia que mantenga el interés del lector. Nos quedamos pues con una colección de discursos del autor en forma de diálogos, en los cuales no se promueve un militarismo reaccionario, como en Tropas del Espacio, sino una especie de libertarismo hippie y mesiánico.
El sufrido lector que llegue hasta el final es recompensado con algún desarrollo más del argumento, pero está claro que el corazón del autor no está puesto en el pulso narrativo en ningún momento, sino en exponer una serie de temas medio filosóficos que quizá resulten de interés para algunos lectores, pero que pueden dejar sumido en el aburrimiento a quien sólo buscara una buena historia contada por un excelente narrador como Heinlein ha demostrado ser en otras novelas.
Así pues, el buen aspecto y las posibilidades que tiene la historia al principio se pierden en lo que por momentos parece el libro de autoayuda escrito por un gurú de los años 60 tras un chute de marihuana.
Ante todo esto, uno se pregunta cómo puede ser que este libro se convirtiera en un éxito de extraordinario de ventas y tuviera impacto e influencia en la sociedad americana de los años 60. Supongo que les resultaría una obra iconoclasta, rompedora e inspiradora. Muy de espíritu hippie, digamos. Rompió las barreras de la CF para llegar al público en general. Causó bastante escándalo al publicarse debido a temas como su defensa de las relaciones sexuales libres... Hasta hay quien la acusa de inspirar a Charles Manson (fundador de una especie de grupo de asesinos en serie a finales de los 60). A pesar de tanta polémica, que le puede dar cierto interés sociológico, el efecto que ha tenido en mi es el de aburrirme soberanamente. Desde un punto de vista narrativo es un desastre irrecuperable. Tengo que admitir que por mi mentalidad y gustos carezco de paciencia para este tipo de temáticas tan mesiánicas. Para otras personas esta novela puede golpear como una revelación y convertirse en una de sus favoritas. No es mi caso, desde luego.
Etiquetas: reseñas










1 Comentarios:
He acabado de leer hace poco la versión integra (en ingles y sin anestesia) y coincido con tu valoración.
A pesar que el libro contiene pasajes y conceptos realmente buenos, el editor que en su momento decidió sacar una versión reducida no se equivoco.
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