Buenos tiempos en Camorr: Las Mentiras de Locke Lamora
Corren buenos tiempos para los aficionados a la fantasía épica. Se acabaron las obras mediocres y derivativas, copias baratas del Señor de los Anillos o repeticiones cansinas de la historia del niño granjero que resulta estar destinado a vencer al Señor Oscuro de Turno. Bueno, no se acabaron; la ley de Sturgeon sigue estando ahí. Pero ahora el aficionado a la fantasía épica que lee obras flojas es porque quiere; ahora tenemos bastantes cosas buenas entre las que elegir. Más que nunca. Lo mejor es que se trata de un círculo vicioso. Después de leer a gente como Martin, Bakker o Kay los escritores de fantasía épica con talento han interiorizado que el listón está alto y que se pueden contar historias vibrantes en este género.
El 2006 ha sido un año de debús destacados dentro de la fantasía de calidad, y uno de los más sonados ha sido el de Scott Lynch, con The Lies of Locke Lamora (Las Mentiras de Locke Lamora), que ya ha sido publicado en España.

La introducción comienza con el protagonista, aún un niño, siendo vendido por el jefe de una banda de ladrones al más puro estilo Fagin de Oliver Twist a un sacerdote no menos ladrón, líder de una banda de delincuentes llamada los Gentlemen Bastards (Caballeros Bastardos). Y es que el pequeño Locke Lamora ha demostrado ya unas habilidades para el latrocinio llamativas, y una carencia de sentido común que hacen milagrosa su superviviencia en un ambiente tan cruento como los bajos fondos de Camorr.
A partir de ahí comienza la historia propiamente dicha. Locke es ya adulto y sigue formando parte de los Caballeros Bastardos, que son una de las más humildes bandas criminales al servicio del gran "capo" del submundo de Camorr, el Capa Barsavi. Lo que ni Barsavi ni nadie más sabe es que los Gentlemen Bastards no son los ladronzuelos de poca monta que aparentan ser. Muy al contrario, se dedican al timo. A lo grande, al estilo de Robert Redford y Paul Newman en la película El Golpe, solo que mejor. Con sus elaboradas tramas separan a la nobleza de Camorr de su dinero. Claro que esto rompe la Paz Secreta, el pacto oculto de no agresión entre la organización del Capa Barsavi y los gobernantes de la ciudad, pero los Caballeros Bastardos cuentan con su habilidad y el liderazgo de Locke Lamora para pasar inadvertidos.
Mientras los Caballeros llevan a cabo su último y elaborado plan, asistimos a momentos de crisis entre la clase criminal de Camorr, ante las hazañas de un misterioso personaje llamado el Rey Gris, que está asesinando uno por uno a los garristas (jefes de banda) más próximos al Capa Barsavi.
La novela está estructurada en largos capítulos que desarrollan la historia, terminados en interludios en los cuales vamos conociendo el pasado de Locke y de los Caballeros Bastardos. Este sistema tiene el peligro de interrumpir el curso de la narración de forma no deseada, pero en este caso funciona perfectamente y ambas narraciones se complementan y se hacen mejores mutuamente.
Hay que aclarar que Las Mentiras de Locke Lamora no es una obra comparable a la Canción de Hielo y Fuego de Martin, ni al Príncipe de Nada de Bakker. No es una épica de ese grandioso estilo. Por el contrario, la acción es relativamente más sencilla y toda ella transcurre en la ciudad de Camorr, una deliciosa mezcla de la Venecia renacentista, del Londres victoriano, de la Lankhmar de Fritz Leiber, de las grandes ciudades de la antigüedad... se pueden citar muchas influencias y ninguna capturaría del todo la esencia de Camorr. Lynch demuestra una habilidad considerable para crear una ciudad tan compleja, dinámica y esplendorosa, al tiempo que sucia y extremadamente peligrosa. Continuamente nos sorprenden nuevos detalles que contribuyen a hacer del escenario de esta historia un lugar inolvidable, con personalidad propia.
También los personajes se ganan nuestra simpatía. Los Caballeros Bastardos, huérfanos todos ellos, son como una familia. Pero quien se espere una dulce historia tipo Disney se puede ir olvidando. En esta historia hasta el apuntador recibe más palos que una estera y hay momentos realmente duros. Lynch logra que al lector le importen los personajes y no siempre son alegrías lo que el destino les tiene deparado, ni sus acciones son siempre fáciles de aceptar.
Principalmente, Las Mentiras de Locke Lamora es diversión continuada, adictiva, intensa, chispeante. Una mezcla de las obras de capa y espada de Dumas con la novela picaresca y la grandeza de los nuevos gigantes de la fantasía épica. No deja de tener ciertas imperfecciones, como la inexplicable costumbre de los enemigos de Locke Lamora de no acabar de matarlo del todo cuando cae en su poder, a pesar de tener poderosos motivos para hacerlo, o como la existencia de unos magos excesivamente poderosos que causan algún problema a la coherencia interna de la trama. Sin embargo, sus virtudes superan con creces a sus defectos. Es la clase de libro que nos hace lamentar su final, especialmente porque no podemos lanzarnos de inmediato sobre el segundo, que saldrá a mediados del 2007 en EEUU.
La obra es la primera de una secuencia de siete novelas sobre los Caballeros Bastardos que Scott Lynch ha planeado. Es, sin embargo, totalmente autocontenida, ya que la historia que cuenta concluye satisfactoriamente. A juzgar por las frecuentes intervenciones del autor en distintos foros de internet, la ambición de la serie es mayor de lo que podría parecer en esta primera novela, y personalmente no veo la hora de que Red Seas Under Red Skies, el segundo de la serie, sea publicado y caiga en mis manos.
Si os gusta la fantasía épica hacedme caso: haceos con este libro. Lynch es de esos escritores cuyas obras va a haber que comprar sin preguntar siquiera de qué van.
El 2006 ha sido un año de debús destacados dentro de la fantasía de calidad, y uno de los más sonados ha sido el de Scott Lynch, con The Lies of Locke Lamora (Las Mentiras de Locke Lamora), que ya ha sido publicado en España.

La introducción comienza con el protagonista, aún un niño, siendo vendido por el jefe de una banda de ladrones al más puro estilo Fagin de Oliver Twist a un sacerdote no menos ladrón, líder de una banda de delincuentes llamada los Gentlemen Bastards (Caballeros Bastardos). Y es que el pequeño Locke Lamora ha demostrado ya unas habilidades para el latrocinio llamativas, y una carencia de sentido común que hacen milagrosa su superviviencia en un ambiente tan cruento como los bajos fondos de Camorr.
A partir de ahí comienza la historia propiamente dicha. Locke es ya adulto y sigue formando parte de los Caballeros Bastardos, que son una de las más humildes bandas criminales al servicio del gran "capo" del submundo de Camorr, el Capa Barsavi. Lo que ni Barsavi ni nadie más sabe es que los Gentlemen Bastards no son los ladronzuelos de poca monta que aparentan ser. Muy al contrario, se dedican al timo. A lo grande, al estilo de Robert Redford y Paul Newman en la película El Golpe, solo que mejor. Con sus elaboradas tramas separan a la nobleza de Camorr de su dinero. Claro que esto rompe la Paz Secreta, el pacto oculto de no agresión entre la organización del Capa Barsavi y los gobernantes de la ciudad, pero los Caballeros Bastardos cuentan con su habilidad y el liderazgo de Locke Lamora para pasar inadvertidos.
Mientras los Caballeros llevan a cabo su último y elaborado plan, asistimos a momentos de crisis entre la clase criminal de Camorr, ante las hazañas de un misterioso personaje llamado el Rey Gris, que está asesinando uno por uno a los garristas (jefes de banda) más próximos al Capa Barsavi.
La novela está estructurada en largos capítulos que desarrollan la historia, terminados en interludios en los cuales vamos conociendo el pasado de Locke y de los Caballeros Bastardos. Este sistema tiene el peligro de interrumpir el curso de la narración de forma no deseada, pero en este caso funciona perfectamente y ambas narraciones se complementan y se hacen mejores mutuamente.
Hay que aclarar que Las Mentiras de Locke Lamora no es una obra comparable a la Canción de Hielo y Fuego de Martin, ni al Príncipe de Nada de Bakker. No es una épica de ese grandioso estilo. Por el contrario, la acción es relativamente más sencilla y toda ella transcurre en la ciudad de Camorr, una deliciosa mezcla de la Venecia renacentista, del Londres victoriano, de la Lankhmar de Fritz Leiber, de las grandes ciudades de la antigüedad... se pueden citar muchas influencias y ninguna capturaría del todo la esencia de Camorr. Lynch demuestra una habilidad considerable para crear una ciudad tan compleja, dinámica y esplendorosa, al tiempo que sucia y extremadamente peligrosa. Continuamente nos sorprenden nuevos detalles que contribuyen a hacer del escenario de esta historia un lugar inolvidable, con personalidad propia.También los personajes se ganan nuestra simpatía. Los Caballeros Bastardos, huérfanos todos ellos, son como una familia. Pero quien se espere una dulce historia tipo Disney se puede ir olvidando. En esta historia hasta el apuntador recibe más palos que una estera y hay momentos realmente duros. Lynch logra que al lector le importen los personajes y no siempre son alegrías lo que el destino les tiene deparado, ni sus acciones son siempre fáciles de aceptar.
Principalmente, Las Mentiras de Locke Lamora es diversión continuada, adictiva, intensa, chispeante. Una mezcla de las obras de capa y espada de Dumas con la novela picaresca y la grandeza de los nuevos gigantes de la fantasía épica. No deja de tener ciertas imperfecciones, como la inexplicable costumbre de los enemigos de Locke Lamora de no acabar de matarlo del todo cuando cae en su poder, a pesar de tener poderosos motivos para hacerlo, o como la existencia de unos magos excesivamente poderosos que causan algún problema a la coherencia interna de la trama. Sin embargo, sus virtudes superan con creces a sus defectos. Es la clase de libro que nos hace lamentar su final, especialmente porque no podemos lanzarnos de inmediato sobre el segundo, que saldrá a mediados del 2007 en EEUU.
La obra es la primera de una secuencia de siete novelas sobre los Caballeros Bastardos que Scott Lynch ha planeado. Es, sin embargo, totalmente autocontenida, ya que la historia que cuenta concluye satisfactoriamente. A juzgar por las frecuentes intervenciones del autor en distintos foros de internet, la ambición de la serie es mayor de lo que podría parecer en esta primera novela, y personalmente no veo la hora de que Red Seas Under Red Skies, el segundo de la serie, sea publicado y caiga en mis manos.Si os gusta la fantasía épica hacedme caso: haceos con este libro. Lynch es de esos escritores cuyas obras va a haber que comprar sin preguntar siquiera de qué van.
Etiquetas: reseñas










5 Comentarios:
Estoy acabando la lectura de "Las mentiras de Locke Lamora" para el artículo en Sedice que prepara Excali y coincido plenamente con todo lo que comentas en tu reseña.
Lo que menos me gusta son esos saltos en el tiempo que hace el autor, creo que si hubiera publicado la novela con un argumento lineal habría quedado mejor. A pesar de ese pequeño inconveniente resulta muy agracable su lectura, un tanto juvenil, pero interesante.
A mí en cambio me gustaron los interludios. Creo que le dan más profundidad a los personajes y permiten que nos importe más lo que les pasa. Además es una buena forma de ir conociendo más cosas sobre Camorr y demás, cosas que luego ayudan a comprender mejor las cosas que van pasando en la novela (está claro que está bien planificado en ese sentido). Eso sí, hacia el final los interludios dejaron de ser sobre el pasado de Locke y empezaron a ser simples exposiciones informativas, lo cual ya me pareció peor.
Eso sí, ya se puede adelantar por las cosas que dice el autor que va a seguir habiendo interludios de este tipo en los demás libros de la serie.
Je, je, ya sabía yo que os iba a gustar;))))
A mi me gustan los saltos en el tiempo, dan muchísima información sobre la ciudad que es personaje que más me gusta.
Y espero que se publiquen las continuaciones con muchísimas ganas.
También yo lo espero. Por lo visto Lynch empezó a escribir sobre los Caballleros Bastardos en la historia que ahora sería el tercer libro, pero decidió que quería darle un poco más de background al personaje primero.
En cuanto al segundo, ya lo tiene escrito, pero entre los temás de la editorial y demás sale (en inglés) a mediados del 2007. También este segundo libro será autoconclusivo, pero a partir de ahí no es seguro.
Por cierto, estuve ojeando en el Corte Inglés las primeras páginas de la edición en español y la verdad es que se hace un poco raro. Cosas como el "Hacedor de Ladrones" suenan mucho peor en español que "Thiefmaker" en inglés. Y en cuanto al inglés... esta novela quizá no sea la más sencilla para el principiante, porque tiene bastante vocabulario. Pero para el que se defienda bien me gusta más en su idioma original.
Bueno, te haces a los nombrecitos ;)
Y joe, si esto es el background... Dios, como sera la historia.... :)
Un saludo
Daniel
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