sábado, noviembre 25, 2006

Los dragones no son sinónimo de fantasía tópica y de baja calidad: El Dragón de Su Majestad, de Naomi Novik


Ha llegado a España con encomiable celeridad, de la mano de la editorial Alfaguara, Temerario. El dragón de Su Majestad. Se trata del debut de Naomi Novik, una de las revelaciones del año en la fantasía épica americana.


La novela comienza con la captura durante las guerras napoleónicas de una fragata francesa por parte del Reliant, un buque de la armada inglesa.

Los franceses, a pesar de la inferioridad de su navío destrozado por las tormentas, oponen una feroz resistencia que les cuesta muchas vidas. Will Laurence, capitán del Reliant, comprende al fin el motivo de tan desesperada lucha cuando su tripulación encuentra en las bodegas del navío capturado un tesoro de valor casi incalculable: el huevo de un dragón.

Por desgracia, el retraso acumulado por la nave francesa ha sido grande y el huevo está a punto de eclosionar. No hay tiempo para llevarlo a tierra y dejarlo en manos de los especialistas del Cuerpo Aéreo, que utilizan a los dragones en la guerra con efectos devastadores.

Un dragón recién nacido debe vincularse inmediatamente con un ser humano si se quiere evitar que se vuelva salvaje, así que no hay más remedio que elegir a uno de los oficiales para ese trabajo. Sencillamente se trata de un recurso demasiado valioso como para desperdiciarlo.

No es ése un destino atractivo para ningún oficial y caballero, sin embargo. Quienes se vinculan a un dragón han de abandonar la sociedad a la que están acostumbrados y retirarse a bases situadas en lugares inhóspitos, con la única compañía de otras personas como ellos y de los propios dragones.

Uno de los oficiales más jóvenes resulta elegido. No obstante, cuando el dragón nace resulta tener sus propias ideas, y elige vincularse al capitán Laurence, que muy a su pesar tendrá que afrontar la necesidad de abandonar su carrera, sus amistades e incluso a su prometida para unirse a un dragón y al Cuerpo Aéreo, formado por gentes rudas y poco convencionales, que están por encima incluso de las leyes (como son irreemplazables no se les puede castigar).


Temeraire mezcla el tema de la armada inglesa con el de los dragones de una forma curiosa. Los dos protagonistas, ambos igualmente importantes en la historia, son un capitán de la armada de buena familia que por circunstancias incontrolables se vincula con un dragón recién nacido y Temeraire, el propio dragón, joven e inexperto pero dotado de una aguda inteligencia.

Como los dragones son escasos y fundamentales en la guerra y su vínculo es difícil de romper, Laurence se ve obligado a abandonar la armada e ir a una especie de escuela militar para entrenarse junto con el dragón.

Yellow Reaper Los dragones los hay de diferentes tamaños, pero en general llegan a ser muy grandes y llevan un sistema de arneses que les permite llevar una tripulación de varias personas: fusileros, vigías, el propio capitán, cadetes con obligaciones como contener las hemorragias cuando el dragón es herido en combate...

La nueva ocupación de Laurence no está bien vista entre la buena sociedad en la que se movía. El shock de verse obligado a introducirse en una cultura tan poco convencional y desconocida para él como la del Cuerpo Aéreo es bastante duro para Laurence, acostumbrado a la alta sociedad de Londres y al reglamentado mundo de la armada inglesa. Mientras tanto, Temeraire también tiene su problemas, entre ellos los propios de su juventud y de su deseo de lograr el respeto de los demás dragones. La amistad entre ambos personajes -uno más maduro y con fuerte sentido del honor y del deber, y el otro más joven y entusiasta- y el modo en que ambos se apoyan mutuamente es uno de los mejores aspectos de la novela.

En fin, que es una narración muy entretenida y adictiva. Está estructurada en tres partes que se leen a gran velocidad: las correspondientes al nacimiento de Temeraire, al aprendizaje y a la guerra. Básicamente es una historia de aventuras, pero tiene un buen desarrollo de los personajes principales, una conmovedora descripción de la relación entre ellos, y un escenario fascinante como es la guerra entre las armadas británica y francesa, con el añadido de batallas entre escuadrones de dragones. Muchos lugares comunes de la fantasía épica de probada efectividad (dragones, novela de aprendizaje, escuela militar, batallas, gentes rechazadas por la sociedad normal que tienen su propia cultura y costumbres...) se emplean aquí con habilidad y con suficientes elementos novedosos como para no resultar excesivamente tópicos.

En el lado negativo, se puede citar que su propio ritmo vertiginoso y corta duración impiden grandes desarrollos de los personajes secundarios o de la propia sociedad que se describe.

Si tuviera que definir El Dragón de Su Majestad con una sola palabra ésta sería "divertida". No es una novela rompedora ni vanguardista. Combina elementos ya empleados por separado en obras como las novelas de la armada inglesa de Patrick O'Brian y C. S. Forrester o en sagas de fantasía como la de Pern, de Anne McCaffrey, o la de Vlad Taltos, de Steven Brust. Sin embargo sí es ágil y rápida de leer, recomendable para lectores jóvenes y no tan jóvenes. Está lo suficientemente bien escrita como para devolver al público adulto ese entusiasmo y la desbordante diversión que nos causaba la fantasía épica en nuestras primeras lecturas.


Naomi NovikNaomi Novik ha escrito tres novelas con estos protagonistas, que este mismo año fueron publicadas simultáneamente en EEUU. Se trata de la aquí reseñada El Dragón de Su Majestad (His Majesty's Dragon), recientemente publicada por Alfaguara, Throne of Jade y Black Powder War. La autora está trabajando en el cuarto libro de la serie.

Además, los derechos cinematográficos de la saga fueron recientemente adquiridos por Peter Jackson. Tras leer la obra, sin embargo, dudo mucho que sea posible trasladarla con éxito a las pantallas, incluso teniendo en cuenta los adelantos existentes en el campo de los efectos especiales.

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viernes, noviembre 24, 2006

Una novela negra del siglo XXVI: Carbono Alterado, de Richard Morgan

Carbono Alterado
En el siglo XXVI se ha encontrado un modo de digitalizar el contenido de la mente humana. Esto implica que se pueden hacer copias de la personalidad y conocimientos de las personas y cargarlas en otros cuerpos. Así, aquellos con suficientes recursos económicos pueden obtener un cuerpo más joven y sano, al que se llama funda, o ser revividos después de la muerte. La mayoría de la gente tiene implantado en su cabeza un pequeño artefacto que va grabando toda la información necesaria para permitir el reenfundado en caso de muerte inesperada, siempre que el sujeto o su familia puedan pagarlo. Si un asesino destruye también ese artefacto su víctima no puede ser reenfundada y sufre una muerte verdadera, un delito mucho más grave que un simple asesinato.

Takeshi Kovacs es un antiguo mercenario de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas (eufemismo para designar a la brutal fuerza de asalto del ejército al servicio del gobierno de la Tierra y los mundos coloniales). Tras su muerte, es resucitado -o reenfundado- en la Tierra. El alquiler de su nuevo cuerpo ha sido pagado por el magnate industrial Laurens Bancroft, que a cambio desea que Kovacs investigue su reciente muerte. Bancroft murió en lo que la policía calificó como suicidio. Su cabeza fue destrozada con un arma de energía, destruyendo la cápsula que almacenaba sus recuerdos. Afortunadamente para él, Bancroft es lo suficientemente rico como para mantener un sistema de copia de seguridad a distancia que hacen posible su reenfundado. La última copia, sin embargo, fue realizada dos días antes de su muerte, con lo que el magnate ha perdido los recuerdos correspondientes a ese período.

Bancroft está convencido de que su muerte no fue un suicidio, y quiere que Kovacs investigue y descubra la verdad para que el asesino no tenga ocasión de volverlo a intentar. Kovacs quiere... bueno, no importa lo que quiere, porque está totalmente en poder de Bancroft, que es quien paga el alquiler de su funda.

Kovacs inicia su investigación, que le lleva a introducirse en los bajos fondos de la sociedad terrestre, donde las nuevas tecnologías son empleadas para cometer todo tipo de crímenes. A partir de ahí se suceden los acontecimientos a elevado ritmo, mientras Kovacs lucha por descubrir la verdad antes de que una trama de turbios intereses criminales y políticos acabe con él.

Richard MorganCarbono Alterado se encuadra en la mejor tradición de la novela negra. No es superior a las mejores novelas de ese género, pero sí se puede situar dignamente entre ellas. Posee un ritmo vibrante, ultraviolento incluso, muy conseguido en todo momento. Su protagonista es una de sus mejores cualidades. Kovacs es cínico, lleno de recursos y dispuesto a casi todo, como corresponde a los buenos detectives de novela negra, pero también posee esa decencia fundamental propia de muchos de ellos. No son malas personas, pero sí han sido golpeados muy duramente por los avatares de la vida. La ambientación, el otro elemento fundamental de la novela negra, también está bien construida, con un estilo cyberpunk al estilo de Blade Runner y otros clásicos del género.

En resumen, no hay nada en Carbono Alterado que sorprenda por su originalidad. Es un híbrido de géneros con elementos a los que los lectores de novela negra y ciencia ficción ya estarán acostumbrados pero, eso sí, todos ellos están bien tratados. Se trata pues de una historia ágil y muy entretenida, aunque no especialmente rompedora.

Richard Morgan tuvo un considerable éxito con esta novela, cuyos derechos cinematográficos vendió por una cantidad importante. Desde la publicación de Altered Carbon en el 2002, ha escrito otras dos novelas con el mismo protagonista, Broken Angels y Woken Furies. En español, sin embargo, sólo ha aparecido otra novela suya no relacionada con esta serie: Leyes de Mercado (Market Forces).

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lunes, noviembre 20, 2006

Esas listas: fundamentales de fantasía en Sedice.com y Cyberdark.net

Las listas de obras fundamentales (o mejores o como se las quiera llamar) siempre causan polémica. Omisiones, obras que no deberían estar... Claro, hay opiniones para todos los gustos, a menudo totalmente contrapuestas, y resulta imposible obtener un listado que contente a todo el mundo.

No obstante, estas listas tienen su utilidad. Ayudan a la gente que no conoce mucho el género a identificar cuáles son algunas de las obras importantes, y a los veteranos nos recuerdan las omisiones en nuestras lecturas. No significa esto en modo alguno que haya que leerlas todas. De hecho, algunas de estas obras recomendadas son bastante malas (ejem.... Dragonlance... ejem...). Pero al menos está bien conocer su existencia y características, aunque al final por un motivo u otro se decida no leerlas.


Todo esto viene a cuento de la reciente publicación en los foros de Sedice de una lista de obras fundamentales de la fantasía. La lista se ha elaborado con los votos de los 65 foreros que se prestaron a colaborar, entre los cuales me incluyo. Cada uno de nosotros aportamos una lista de diez obras que considerábamos fundamentales, y se fueron sumando los votos para cada obra. Se tomó la decisión de considerar como una única obra las sagas o trilogías, tan abundantes en la fantasía épica.

El resultado completo puede consultarse aquí, pero reproduciré únicamente la lista de las 35 obras que recibieron cinco o más votos:


Sedice.com
Lista de Sedice.com:

1. "El señor de los anillos" de J.R.R. Tolkien, 57 votos
2. "Canción de Hielo y Fuego" de George R.R. Martin, 42 votos
3. "El Hobbit" de J.R.R. Tolkien, 29 votos
4. "La historia interminable" de Michael Ende, 25 votos
5. "La Serie de Conan" de Robert E. Howard, 22 votos
6. "Mundodisco" de Terry Pratchett, 20 votos
7. "Geralt de Rivia" de Andrzej Sapkowski, 20 votos
8. "Libros de Terramar" de Ursula K. Leguin, 17 votos
9. "Dragonlance" de M. Weis y T. Hickman, 16 votos
10. "Tigana" de Guy Gavriel Kay, 14 votos
11. "Saga de Tramorea" de Javier Negrete, 14 votos
12. "Harry Potter" de Joanne K. Rowling, 14 votos
13. "La saga de Elric de Melniboné" de Michael Moorcock, 11 votos
14. "Fahfrd y el Ratonero Gris" de Fritz Leiber, 11 votos
15. "El Señor del Tiempo" de Louise Cooper, 11 votos
16. "Trilogía de Gormenghast" de Mervyn Peake, 9 votos
17. "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry, 9 votos
18. "El Elfo Oscuro" de R.A. Salvatore, 8 votos
19. "El Silmarillion" de J.R.R. Tolkien, 8 votos
20. "Bosque Mitago" de Robert Holdstock, 8 votos
21. "Añoranzas y Pesares" de Tad Williams, 8 votos
22. "Las Nieblas de Avalon" de Marion Zimmer Bradley, 8 votos
23. "La Odisea" de Homero, 7 votos
24. "El ciclo de la puerta de la Muerte" de M. Weis y T. Hickman, 7 votos
25. "La Ilíada" de Homero, 6 votos
26. "Crónicas de Belgarath" de David Eddings, 6 votos
27. "La saga Ambar" de Roger Zelazny, 5 votos
28. "El Tapiz de Fionavar" de Guy Gavriel Kay, 5 votos
29. "La Fuerza de su Mirada" de Tim Powers, 5 votos
30. "La colina de Watership" de Richard Adams, 5 votos
31. "La espada rota"de Poul Anderson, 5 votos
32. "Esperanza del Venado" de Orson Scott Card, 5 votos
33. "La Canción de Albión" Stephen Lawhead, 5 votos
34. "Lyonesse" de Jack Vance, 5 votos
35. "El Aleph" de Jorge Luis Borges, 5 votos


Por supuesto hay obras que sobran y muchísimas otras que faltan. Sólo en el campo de la fantasía épica, subgénero preponderante en la lista, sólo aparece entre las 35 primeras la Canción de Hielo y Fuego de Martin como representante de las series actuales que están haciendo furor. ¿Dónde están Bakker, Erikson, Hobb, etc? No entre los primeros puestos, desde luego. Se ve que aún no son lo suficientemente conocidos en España, y acaso nunca lo sean, visto cómo están siendo maltratadas algunas de ellas por las editoriales.

En cualquier caso, es ésta una lista por votación popular, con sus ventajas e inconvenientes. Resulta interesante compararla con la lista de 25 obras fundamentales de la fantasía que publicó en el año 2004 la difunta Cyberdark.net. En el caso de la lista de Cyberdark, la metodología fue distinta. Se pidió a 25 colaboradores de la página que recomendaran una obra cada uno y escribieran unos párrafos introductorios (muy interesantes, por cierto) sobre la misma. En este caso cada saga está representada por su primer libro.

El resultado, ordenado por orden cronológico de publicación, fue el siguiente:


Cyberdark.net
Lista de Cyberdark.net:

* La Odisea (siglo VIII a.C.) – Homero
* Cuentos de un soñador (1910) – Lord Dunsany
* La serpiente Uróboros (1910) – E. R. Eddison
* Conan de Cimeria (1932) – Robert E. Howard
* El secreto del bosque viejo (1935) – Dino Buzzati
* Ficciones (1944) – Jorge Luis Borges
* Titus Groan (1946) – Mervyn Peake
* El señor de los anillos (1954) – J. R. R. Tolkien
* Las armas secretas (1959) – Julio Cortázar
* Un mago de Terramar (1968) – Ursula K. Le Guin
* Las ciudades invisibles (1972) – Italo Calvino
* La colina de Watership (1972) – Richard Adams
* La historia interminable (1979) – Michael Ende
* El país de las risas (1980) – Jonathan Carroll
* Cuentos del reino secreto (1982) – José María Merino
* Las nieblas de Avalon (1983) – Marion Zimmer Bradley
* El jardín de Suldrún (1983) – Jack Vance
* El retorno de los dragones (Dragonlance) (1984) – M. Weiss y T. Hickman
* Mort (Mundodisco) (1987) – Terry Pratchett
* La fuerza de su mirada (1989) – Tim Powers
* El último deseo (Geralt de Rivia) (1993) – Andrzej Sapkowski
* Juego de tronos (Canción de Hielo y Fuego) (1996) – George R. R. Martin
* Harry Potter y la piedra filosofal (1997) – J. K. Rowling
* La estación de la calle Perdido (2000) – China Miéville
* Los hechos de la vida (2002) – Graham Joyce


La lista de Cyberdark, al estar hecha a partir de recomendaciones de personas con numerosas lecturas y no a partir de una votación popular, tiene en general mayor calidad literaria, aunque en la de Sedice también aparece Borges (no confundir con el de las ciruelas) y alguno más de buen nivel literario. Y en la de Cyberdark aparece Dragonlance, por cierto, aunque en este caso se trató de un intento de que los aficionados a las franquicias de fantasía se sintieran representados.

La lista de Sedice creo que representa mejor el bagaje común de lecturas que tiene la mayoría de los aficionados a la fantasía, pero en la de Cyberdark se pueden encontrar perlas literarias que serán menos conocidas para muchos de estos aficionados... Son distintos enfoques, pero cualquiera de ellos es válido si ayuda a encontrar nuevas lecturas que merezcan la pena.

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viernes, noviembre 17, 2006

Premio UPC 1995, de César Mallorquí, Javier Negrete y X. Pacheco/J. A. Bonilla

Premio UPC 1995
A los premios de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) se presentan cada año más de cien novelas cortas escritas en español, inglés, catalán o frances. La importante dotación económica del premio hace que resulte atractivo para autores de mucho prestigio internacional. Además, ha llegado a ser un gran impulsor de la ciencia ficción en España, lo cual se agradece especialmente habida cuenta de las escasas perspectivas de rendimiento económico que el género ofrece a nuestros escritores.

Desde su primera edición en 1991, cada año la colección Nova de Ediciones B publica un volumen con varias de las novelas cortas premiadas.

El volumen correspondiente al Premio UPC 1995 comienza con la tradicional introducción del editor de la colección, Miquel Barceló, muy vinculado a la UPC y al propio premio. Barceló se felicita por el éxito y proyección internacional del premio, citando ejemplos como Siete Vistas de la Garganta Olduvai, de Mike Resnick, premiada el año anterior y que posteriormente sería galardonada también con el Hugo y el Nebula de novela corta. Un poco pesado con el autobombo, aunque hay que concederle que sí lleva algo de razón. El premio en metálico es importante y eso ha atraído a varios autores anglosajones de prestigio. No obstante, mirando las listas completas de ganadores se aprecia que, aparte de Robert J. Sawyer, que se pone las botas ganando premios en muchas ediciones, hay muy pocos autores conocidos de habla no hispana. No sé si es que no se presentan o si se presentan pero no ganan. En cualquier caso, creo que Barceló puede presumir mucho más por lo que el premio ha hecho por la CF española (e iberoamericana) que por los premiados con proyección internacional. Está muy bien que también se admitan concursantes en inglés y francés, sin embargo. La competencia no hace sino elevar el nivel de los premios y forzar a los autores de habla hispana a dar lo mejor de sí mismos.

La introducción incluye también la conferencia pronunciada por Joe Haldeman en la ceremonia de entrega de premios, titulada La ciencia ficción como herramienta de aprendizaje. Amena, aunque sin ideas particularmente llamativas.


La primera novela corta incluida en el volumen es El Coleccionista de Sellos, de César Mallorquí, ganadora del primer premio. Es un relato de historia alternativa ambientado en Madrid en 1939 durante una guerra civil que, tras el asesinato de Franco y de buena parte de su estado mayor, está siendo ganada con facilidad por el bando republicano. En él, un desencantado comisario de policía investiga los crímenes de un asesino en serie que se dedica a matar a aficionados a la filatelia, en busca de unos sellos que podrían tener una influencia decisiva en el desarrollo de la guerra.

Se trata de una historia excepcionalmente buena, una de esas raras narraciones tan perfectas que dejan al lector en una nube durante un rato después de terminarla. No deseo revelar nada del argumento, pero las reconstrucciones históricas y el total dominio narrativo por parte de Mallorquí la convierte en una obra maestra. Es un gran acierto que no trate de contar una gran historia épica, sino un relato mucho más modesto e intimista, una pequeña parte de una historia más amplia que subyace en los aconteciemientos narrados. Sin embargo, por su propia perfección, no se convierte en una historia menor, sino que está al nivel de lo mejor que se publica en el género en lengua inglesa.


La segunda novela corta es Lux Aeterna, de Javier Negrete. Se trata de una revisión del mito de Orfeo en clave de ciencia ficción. En un futuro indeterminado, la humanidad ha colonizado varios sistemas siolares pero ha caído en las garras de unos seres aparentemente todopoderosos llamados Pantócratas, que gobiernan como si fueran dioses. Virgan, uno de los más grandes artistas de su época, ve su vida devastada cuando uno de los Pantócratas secuestra a su amante Rosaura. Virgan jura rescatarla, aún a riesgo de desafiar a los pantócratas.

Javier Negrete posiblemente sea mi autor español favorito dentro del género, aunque aquí no está en su momento más inspirado. El argumento es original pero no da para mucho más porque, para que sus personajes se enfrenten con posibilidades de éxito a un ser todopoderoso, el escritor necesita recurrir a alguna trampa o arbitrariedad argumental. Está muy bien escrita, eso sí, y la caracterización es vivida, pero bastante tiene Negrete con sacar adelante el argumento dignamente como para competir con la novela corta que le precede en el volumen y que le arrebató el primer premio.


Los que no sacan su historia adelante dignamente son Xavier Pacheco y José Antonio Bonilla, coautores de Segadores de Vida, la novela corta que cierra el libro. Los escritores son (o, más bien, eran) estudiantes que recibieron la mención especial del jurado reservada a miembros de la UPC.

Está bien que haya una mención especial para miembros de la UPC, pero es difícil de entender la decisión de publicarla en esta recopilación junto a autores del máximo nível. Aunque las novelas cortas anteriores, especialmente la primera, compensan con creces el coste del libro, no deja de ser una lástima que no se haya publicado alguna otra de las finalistas, porque Segadores de Vida está escrita con entusiasmo y tiene elementos positivos pero aún no estaba lista para ser publicada en una editorial profesional.

Trata de una epidemia de origen desconocido que pone en jaque a la comunidad científica internacional. Las subtramas están bien construidas y la caracterización es adecuada, pero estilísticamente tiene graves problemas (abuso de la adjetivación hasta extremos sumamente molestos, explicaciones introducidas de forma forzada en los diálogos) y la resolución final es absurda. No es un desastre total, se nota que hay talento en los autores, pero se hubiera beneficiado mucho de un proceso de revisión y crítica serio y una reescritura completa.


En resumen, la impresión que deja el volumen es bastante positiva, aunque una vez concluida El Coleccionista de Sellos las otras dos novelas cortas no alcanzan esas alturas.

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sábado, noviembre 11, 2006

Novela ligera pero muy entretenida de un autor a seguir: Nómadas (Gypsies), de Robert C. Wilson

Robert C. Wilson, canadiense de origen estadounidense, es uno de los autores de ciencia ficción más destacados actualmente. Se caracteriza por la cuidada elección de los argumentos de sus novelas, de indiscutible interés y originalidad, por su hábil tratamiento de los personajes y, por qué no decirlo, por una cierta torpeza a la hora de escribir los finales. Este defecto hace que novelas que a pesar de todo son muy recomendables no resulten completamente redondas.

Nómadas (Gypsies) es su tercera novela, la primera que comenzó a darle reconocimiento internacional.

Nómadas
Karen White ha llevado una vida convencional y anodina. Valora la normalidad y ha dejado atrás los fascinantes juegos que compartió con sus hermanos Laura y Tim, en los que viajaban a mundos distintos, realidades paralelas que excitaban la imaginación de aquellos tres niños. Sin embargo, su fantasía se vio ahogada por la figura ominosa del Hombre Gris y por las brutales palizas de su padre, empeñado en que no hagan nunca uso de su extraña habilidad.

Ahora, años después, Karen tiene que volver a recuperar aquellos malos recuerdos y acercarse de nuevo a su familia, porque Michael, su hijo adolescente, está en peligro. Ha llegado el momento de intentar averiguar la verdad sobre su origen y sus poderes, y de enfrentarse a dolorosos recuerdos de infancia y al implacable Hombre Gris.

Nómadas es la historia de personas con una capacidad para moverse entre realidades paralelas que debería haber sido maravillosa, pero que se va visto contaminada y manchada de tragedia por la maldad humana. Los personajes, heridos por los golpes de la vida, tratarán de recuperar la esperanza y encontrar el sitio al que pertenecen, mientras son sometidos a una brutal persecución. Se trata de una novela de ciencia ficción, aventuras y, sobre todo, de personajes.

Es una novela breve. Las trescientas páginas de la edición española hubieran sido menos de no estar hinchadas por un tipo de letra bastante grande. Y lo cierto es que se echa de menos algo más de extensión. La narración y los personajes capturan por completo la atención del lector, pero el final, a menudo el talón de aquiles de este autor, resulta adecuado pero demasiado apresurado, demasiado light. Nos quedamos con buen sabor de boca pero con la sensación de que lo que debería haber sido una obra maestrs se ha quedado en una novela ligera y, eso sí, muy entretenida.


Robert C. Wilson aceptando el Hugo a la mejor novela por Spin, entregado por Connie Willis
En cualquier caso Robert C. Wilson, al que vemos en la foto aceptando de manos de Connie Willis el premio Hugo a la mejor novela de este año por Spin, su última obra, es un autor al que merece la pena seguir. Su talento es muy grande y sigue creciendo novela a novela.

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jueves, noviembre 02, 2006

El placer de contar historias: Paul Auster y su Libro de las Ilusiones

El Libro de las Ilusiones(The Book Of Illusions)

He estado dudando sobre si reseñar esta novela en el blog. Resulta que no es del género fantástico, y por tanto no encaja del todo bien en un blog que se define como "rincón sobre literatura fantástica". Pero por otro lado me gusta la idea de llevar una especie de diario de las novelas que voy leyendo. Llegué a pensar en crear otro blog, pero ¡qué diablos!, ¿merece la pena hacer eso por un par de libros que lea que no sean del género? Y, de todas formas, ¿acaso los blogs no son para hablar sobre lo que a uno le apetezca? Así que, esperando no aburrir a las dos personas que leen esto, comentaré brevemente El Libro de las Ilusiones (The Book of Illusions).

La historia comienza cuando David Zimmer, un escritor y profesor de literatura de Vermont, pierde a su mujer y a sus hijos en un accidente aéreo. A partir de ahí su vida cambia y entra en una espiral autodestructiva, llena de desesperación y borracheras. Hasta que una madrugada, mientras ve la televisión y bebe, comienza un documental sobre cine mudo. Tras meses sin esbozar una sonrisa, de pronto un sketch mudo de un actor cómico poco conocido llamado Hector Mann le hace reír. Zimmer descubre que no ha tocado fondo, que aún hay cosas que le pueden hacer querer seguir viviendo.

A partir de ahí se obsesiona con la obra de Hector Mann, un actor que llevó una vida enigmática y desapareció en extrañas circunstancias en el año 1929, cuando comenzaba a obtener reconocimiento público. Durante meses, recorre los museos cinematográficos de todo el mundo para estudiar las películas de Hector Mann que se conservan, y finalmente escribe un libro sobre su obra.

David Zimmer está lejos de haber superado su pérdida, pero al menos tiene fuerzas para seguir viviendo y emprender nuevos proyectos. Sin embargo, estos se verán interrumpidos por la llegada de una carta de una mujer que dice ser la esposa de Hector Mann y que asegura que su esposo aún vive.

No voy a revelar nada más del argumento, pero sí diré que aunque no hay nada sobrenatural en la narración sí que tiene un aire a novela fantástica. La historia es fascinante, casi inverosímil desde un punto de vista objetivo, pero al lector eso poco le importa porque está sumido en la atmósfera mágica del libro. La escritura es sencilla pero precisa y evocativa. De hecho, para aquellos que buscan una novela asequible para leer en inglés no dudaría en recomendar ésta.

Paul Auster

En definitiva, es una delicia de novela, llena de historias dentro de historias. Al contrario que otras figuras literarias importantes, Auster parece no haber olvidado que la primera obligación de un escritor es contar una buena historia.

Precisamente Auster recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras este año (2006). Su discurso, en el que habla de lo que representa para él la escritura, resulta una lectura interesante.

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