viernes, noviembre 17, 2006

Premio UPC 1995, de César Mallorquí, Javier Negrete y X. Pacheco/J. A. Bonilla

Premio UPC 1995
A los premios de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) se presentan cada año más de cien novelas cortas escritas en español, inglés, catalán o frances. La importante dotación económica del premio hace que resulte atractivo para autores de mucho prestigio internacional. Además, ha llegado a ser un gran impulsor de la ciencia ficción en España, lo cual se agradece especialmente habida cuenta de las escasas perspectivas de rendimiento económico que el género ofrece a nuestros escritores.

Desde su primera edición en 1991, cada año la colección Nova de Ediciones B publica un volumen con varias de las novelas cortas premiadas.

El volumen correspondiente al Premio UPC 1995 comienza con la tradicional introducción del editor de la colección, Miquel Barceló, muy vinculado a la UPC y al propio premio. Barceló se felicita por el éxito y proyección internacional del premio, citando ejemplos como Siete Vistas de la Garganta Olduvai, de Mike Resnick, premiada el año anterior y que posteriormente sería galardonada también con el Hugo y el Nebula de novela corta. Un poco pesado con el autobombo, aunque hay que concederle que sí lleva algo de razón. El premio en metálico es importante y eso ha atraído a varios autores anglosajones de prestigio. No obstante, mirando las listas completas de ganadores se aprecia que, aparte de Robert J. Sawyer, que se pone las botas ganando premios en muchas ediciones, hay muy pocos autores conocidos de habla no hispana. No sé si es que no se presentan o si se presentan pero no ganan. En cualquier caso, creo que Barceló puede presumir mucho más por lo que el premio ha hecho por la CF española (e iberoamericana) que por los premiados con proyección internacional. Está muy bien que también se admitan concursantes en inglés y francés, sin embargo. La competencia no hace sino elevar el nivel de los premios y forzar a los autores de habla hispana a dar lo mejor de sí mismos.

La introducción incluye también la conferencia pronunciada por Joe Haldeman en la ceremonia de entrega de premios, titulada La ciencia ficción como herramienta de aprendizaje. Amena, aunque sin ideas particularmente llamativas.


La primera novela corta incluida en el volumen es El Coleccionista de Sellos, de César Mallorquí, ganadora del primer premio. Es un relato de historia alternativa ambientado en Madrid en 1939 durante una guerra civil que, tras el asesinato de Franco y de buena parte de su estado mayor, está siendo ganada con facilidad por el bando republicano. En él, un desencantado comisario de policía investiga los crímenes de un asesino en serie que se dedica a matar a aficionados a la filatelia, en busca de unos sellos que podrían tener una influencia decisiva en el desarrollo de la guerra.

Se trata de una historia excepcionalmente buena, una de esas raras narraciones tan perfectas que dejan al lector en una nube durante un rato después de terminarla. No deseo revelar nada del argumento, pero las reconstrucciones históricas y el total dominio narrativo por parte de Mallorquí la convierte en una obra maestra. Es un gran acierto que no trate de contar una gran historia épica, sino un relato mucho más modesto e intimista, una pequeña parte de una historia más amplia que subyace en los aconteciemientos narrados. Sin embargo, por su propia perfección, no se convierte en una historia menor, sino que está al nivel de lo mejor que se publica en el género en lengua inglesa.


La segunda novela corta es Lux Aeterna, de Javier Negrete. Se trata de una revisión del mito de Orfeo en clave de ciencia ficción. En un futuro indeterminado, la humanidad ha colonizado varios sistemas siolares pero ha caído en las garras de unos seres aparentemente todopoderosos llamados Pantócratas, que gobiernan como si fueran dioses. Virgan, uno de los más grandes artistas de su época, ve su vida devastada cuando uno de los Pantócratas secuestra a su amante Rosaura. Virgan jura rescatarla, aún a riesgo de desafiar a los pantócratas.

Javier Negrete posiblemente sea mi autor español favorito dentro del género, aunque aquí no está en su momento más inspirado. El argumento es original pero no da para mucho más porque, para que sus personajes se enfrenten con posibilidades de éxito a un ser todopoderoso, el escritor necesita recurrir a alguna trampa o arbitrariedad argumental. Está muy bien escrita, eso sí, y la caracterización es vivida, pero bastante tiene Negrete con sacar adelante el argumento dignamente como para competir con la novela corta que le precede en el volumen y que le arrebató el primer premio.


Los que no sacan su historia adelante dignamente son Xavier Pacheco y José Antonio Bonilla, coautores de Segadores de Vida, la novela corta que cierra el libro. Los escritores son (o, más bien, eran) estudiantes que recibieron la mención especial del jurado reservada a miembros de la UPC.

Está bien que haya una mención especial para miembros de la UPC, pero es difícil de entender la decisión de publicarla en esta recopilación junto a autores del máximo nível. Aunque las novelas cortas anteriores, especialmente la primera, compensan con creces el coste del libro, no deja de ser una lástima que no se haya publicado alguna otra de las finalistas, porque Segadores de Vida está escrita con entusiasmo y tiene elementos positivos pero aún no estaba lista para ser publicada en una editorial profesional.

Trata de una epidemia de origen desconocido que pone en jaque a la comunidad científica internacional. Las subtramas están bien construidas y la caracterización es adecuada, pero estilísticamente tiene graves problemas (abuso de la adjetivación hasta extremos sumamente molestos, explicaciones introducidas de forma forzada en los diálogos) y la resolución final es absurda. No es un desastre total, se nota que hay talento en los autores, pero se hubiera beneficiado mucho de un proceso de revisión y crítica serio y una reescritura completa.


En resumen, la impresión que deja el volumen es bastante positiva, aunque una vez concluida El Coleccionista de Sellos las otras dos novelas cortas no alcanzan esas alturas.

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2 Comentarios:

Anonymous excali_vila dijo...

Bastante de acuerdo ne el comentario.
"El coleccionista de sellos" es muy, muy buena. Creo que el toque maestro lo da la currada ambientación que te traslada a la época.
Negrete me encanta, pero estoy de acuerdo en que esa no es su mejor novela corta.
La otra no me dejo huella, así que no puedo opinar

3:13 AM  
Blogger Farseer dijo...

De César Mallorquí, aparte de "El coleccionista de sellos", sólo he leído "El rebaño", que estaba incluido en la Antología de la Ciencia Ficción Española 1982-2002, y que también es una obra maestra. De verdad que es una pena que este hombre haya dejado el género.

3:59 AM  

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