Trágico y humano: Nunca Me Abandones, de Kazuo Ishiguro
Nunca Me Abandones ha causado un cierto revuelo entre los aficionados a la ciencia ficción, o al menos entre el subconjunto de ellos que escribe en blogs, tanto por su calidad como por la estéril polémica sobre si es o no ciencia ficción, alimentadas por unas declaraciones del autor en las que revela bastante desconocimiento sobre este género. Poco importa, porque lo fundamental es que estamos ante una auténtica obra maestra.
En cualquier caso, las críticas entusiastas hicieron que me decidiese a conseguir este libro, y una vez que lo he leído me siento agradecido a los que lo recomendaron. Si no hubiera sido por todos estos comentarios nunca habría podido disfrutar de esta preciosidad de novela. Gracias.
Ahora es de justicia que me una al coro de alabanzas, pero antes de eso conviene explicar de qué va la novela, cosa que me gustaría hacer con cierta prudencia. A la hora de escribir una reseña hay que encontrar un equilibrio entre la necesidad de contar al lector de qué va el libro y la consideración de no estropeárselo, de dejar que pueda descubrirlo por sí mismo y disfrutarlo al máximo. En muchas de las reseñas que he leído -y en la propia contraportada del libro- creo que se peca de revelar demasiado. No es que se trate de algo extremadamente importante, porque la fuerza de Nunca Me Abandones no está en el argumento, sino en cómo se cuenta y se desarrolla la historia. Pero, ¿por qué negar a nadie el placer de descubrir la totalidad de esta sublime novela por sí mismo?
Así pues, me limitaré a reproducir una pequeña parte del texto de la contraportada, más que suficiente a mi juicio para contar lo que se debe contar del argumento...
A primera vista, los jovencitos que estudian en el internado de Hailsham son como cualquier otro grupo de adolescentes. Practican deportes, o tienen clases de arte donde sus profesoras se dedican a estimular su creatividad. Es un mundo hermético, donde los pupilos no tienen otro contacto con el mundo exterior que Madame, como llaman a la mujer que viene a llevarse las obras más interesantes de los adolescentes, quizá para una galería de arte, o un museo. Kathy, Ruth y Tommy fueron pupilos en Hailsham y también fueron un triángulo amoroso. Y ahora, Kathy K. se permite recordar cómo ella y sus amigos, sus amantes, descubrieron
poco a poco la verdad.
En efecto, la novela está narrada por una de las protagonistas, Kathy K., que a lo largo de la misma va contando la historia de su vida y las de sus amigos de infancia. La narración no es totalmente lineal, sino que Kathy va contando distintos momentos según pasan por su cabeza. Sin embargo, nuestra comprensión del extraño mundo en que crecieron los alumnos del internado de Hailsham sí va creciendo de forma lineal, hasta que una vez que tenemos todos los hilos de la madeja asistimos a una historia de amor trágica, pero de una sensibilidad y dignidad sobrecogedora.
Leí en un artículo sobre Kazuo Ishiguro que este autor pasa alrededor de cinco años trabajando en cada una de sus novelas. Tras la lectura de Nunca Me Abandones tengo que decir que se nota. Detrás de una estructura y un estilo engañosamente simple está una estructura de relojería en la que cada parte contribuye a hacer que la historia sea mejor. Nada sobra. El dominio de las técnicas narrativas de Ishiguro es total, así como la humanidad que se desprende de los protagonistas, incluso de sus pequeñas mezquindades y desavenencias.
Una vez que nos importan los personajes, el final es soberbio y doloroso, de esos que pasan como una apisonadora sobre el lector y le obligan a reflexionar sobre lo que ha leído.
Lo único que puedo mencionar en el lado negativo es que la reacción de los personajes ante su destino es difícil de entender. Está claro que Ishiguro utiliza esta bella fábula para reflexionar sobre todos nosotros y sobre cómo planteamos nuestras vidas, pero aún así las fábulas para ser totalmente efectivas deben funcionar por sí mismas... Quizá sea necesario porque el sinsentido de la reacción de los protagonistas -y, por ende, la nuestra- es precisamente lo que el autor quiere transmitirnos.
En cualquier caso, la sensibilidad e inquietante hermosura de esta historia compensan con creces cualquier pequeña imperfección.
Una vez leído el libro, se puede disfrutar de este estupendo análisis (pero no antes, ya que revela absolutamente toda la historia):
Nunca me Abandones
Etiquetas: reseñas











4 Comentarios:
Descubrí a Ishiguro hace unos años cuando después de ver "Lo que queda del día" me enteré que estaba basada en una novela. Una obra en la que nos disecciona otro personaje acojonante, reprimido, mutilado,... Sin embargo no había vuelto a él hasta "Nunca me abandones" y es un poco triste que sea así, porque estamos ante otro novelón de escándalo, lleno de dobles y triples lecturas que invitan a una relectura... y a descifrarlas.
Por cierto, que no creo que la discusión sobre si es o no ciencia ficción sea estéril. A mi por lo menos me ha servido para empezar a diferenciar entre entre género y temática.
"Nunca me abandones" es la primera que leo de Ishiguro. Ni siquiera había visto la película "Lo que queda del día", aunque sé más o menos de qué va. Pero, desde luego, no será la última que lea.
La novela me ha impresionado, y esas cien páginas finales son de una fuerza tremenda, me dejaron planchado. Lástima que, por no poner spoilers, no haya podido hablar de lo que me ha parecido el final.
Lo de que la discusión era esteril es una forma de hablar. Para el que no lo sepa, Ishiguro había dicho que que su novela no era CF porque no se interesaba por los detalles de la ciencia involucrada, sino que era una excusa para explorar una serie de temas más profundos que le interesaban. Eso ha hecho que algunos aficionados a la CF piensen que ha mostrado desconocimiento o desprecio hacia el género, porque la CF no son solo batallitas de naves y marcianos de antenas verdes pegando sustos al personal, sino que también se exploran temas profundos y se hace buena literatura. Cuando escribí lo de polémica estéril me refería simplemente a que para mí lo realmente relevante de todo esto es que "Nunca me abandones" es un novelón como la copa de un pino, sin importarme demasiado cómo se clasifica o lo que el autor sepa u opine de la ciencia ficción.
:) Por cierto, para mí no hay duda alguna de que es ciencia ficción, por mucho que haya sido publicada en una editorial mainstream (mucho mejor para sus ventas) y sea literatura de la buena.
Esta novela fue la elegida hace unos meses por los cuatro locos que nos juntamos un domingo al mes en Barcelona con el pomposo nombre de tertulia naranja. Recuerdo que ese domingo llovía a cantaros y fue el día que más gente nos juntamos para comentar una lectura, las sensaciones que nos dejó "Nunca me abandones" fueron muy positivas y agradables.
Creo que es una buena elección para un grupo de lectura. Tiene mucho que comentar, desde luego.
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