viernes, septiembre 29, 2006

Fantasía épica mediterránea: La Leyenda del Navegante, de Rafael Marín

La Leyenda del Navegante

La Leyenda del Navegante, la ambiciosa incursión de Rafael Marín en el campo de la fantasía épica, fue publicada originalmente como una trilogía a principios de los 90. Más recientemente aparece como su autor la concibió originalmente, en un único y voluminoso tomo. La división en tres libros, sin embargo, no resultaba del todo fuera de lugar, ya que la historia está separada en tres partes claramente diferenciadas: Crisei, Arce y Génave.

Toda la obra está narrada en primera persona por uno de los personajes, Yseméden Elsinore, la intrépida, hermosa y sarcástica hija de un príncipe mercader de Crisei. En la introducción Yse nos anuncia que se dispone a contarnos la verdadera historia de Salther Ladane, que fue su marido y cuya leyenda, grande ya en vida, ha crecido tras su muerte hasta convertirlo en héroe legendario.

En la primera parte, Crisei, se nos presenta el escenario del Mar de las Espadas, claramente inspirado en el Mediterráneo de la época renacentista, y de la isla de Crisei, basado quizás en Venecia, en el apogeo de su poder comercial. Esta parte incluye la historia del primer encuentro entre Salther e Yse, el accidentado cortejo y su posterior boda. También se nos cuenta la historia del propio Salther, desenfadado y algo irresponsable heredero de un reino, que renunció al trono para vagar por el mundo en busca de aventuras.

El retrato de Crisei está muy conseguido, con sus propias tradiciones, su idiosincracia republicana y capitalista, y su carnaval, que celebra la relación con el mar de la isla y al que acuden gentes de todas las naciones.

En un plano más ominoso, una adivina revela una serie de predicciones sobre Salther, oscuras pero que parecen anunciar grandes glorias y también grandes tragedias.

Rafael Marín

Se trata de una ambientación brillante y llena de vida, alejada ya de las edades oscuras en las que se inspira buena parte de la fantasía épica. Ya en esta primera parte se cuentan numerosas historias que van desde lo legendario hasta lo picaresco, llenas de imágenes poderosas como la torre inexpugnable que surge de las aguas del mar y en cuyo tejado se oculta un gran tesoro mágico, que según la leyenda desencadenará al ser recogida la destrucción de la torre y con ella la muerte del atrevido ladrón.

Sin embargo, el estilo literario recargado no le hace un favor a lo que esencialmente es un relato de aventuras marítimas. La historia se lee con interés pero no es una lectura fácil. Las frases de longitud interminable la hacen demasiado lenta por momentos y requieren paciencia por parte del lector. Incluso los diálogos, que habitualmente suelen ser la parte más ágil, comparten aquí esta densidad. Además todos los personajes coinciden en esta forma ampulosa de hablar, cosa que se puede disculpar en parte si consideramos que toda la historia está siendo contada por uno de estos personajes, por lo que podríamos suponer que ésta es simplemente la forma de expresarse de este personaje.

Probablemente sería injusto reclamar al autor que escribiera de otra forma, porque a juzgar por las novelas suyas que he leído este tipo de frases forma parte de su estilo. Opino sin embargo que aquí esta manera de escribir funciona peor que en su novela Lágrimas de luz, donde la alienación y desesperación del protagonista casaban muy bien con este estilo recargado. Por otra parte, en Mundo de Dioses, otra de sus novelas, el ritmo funcionaba mejor a pesar de ser también una historia de aventuras. Quizás esto sea debido a que el propio autor se la tomaba menos en serio, lo cual paradójicamente puede haberla favorecido.


En la segunda parte, Arce, los protagonistas encuentran indicios que les guían hasta un continente perdido, más allá del Mar de las Espadas. Estos indicios incluyen una máscara de gran antigüedad cuyos rasgos se parecen extrañamente a los de Salther. Una vez en dicho continente, que se encuentra devastado y desierto, se ven envueltos en un viaje en el tiempo que les lleva al pasado, hasta la época de decadencia de la civilización que habitó este continente, amenazada por una hechicera de poderes arrolladores que se ha propuesto destruirla.

Aquí la fantasía pasa a ser una típica historia con Señor Oscuro de por medio, y para mi gusto se convierte en la parte más floja de la novela. El escenario, un continente entero en el que al parecer sólo existen unas pocas ciudades que no guardan apenas relación unas con otras no parece tener mucho sentido. Sin embargo, nuevamente la narración está llena de imágenes y momentos poderosos, como las inolvidables descripciones del edificio que alberga la recopilación del saber y el arte de la ciudad de Arce.


Finalmente, en la tercera parte, Génave, nuestros protagonistas vuelven al mar de las espadas y se ven envueltos en una compleja intriga política y religiosa para hacer caer el imperio comercial de Crisei. Nuevamente se trata de una historia de planteamiento ambicioso y lleno de grandes ideas.


La sensación que me dejó la Leyenda del Navegante tras su lectura es generalmente positiva, de admiración por su ambición y magnitud. Es una fantasía mediterránea, cercana a nuestra sensibilidad, y el autor nos regala su creatividad de forma generosa. No en vano aquí hay material suficiente para una saga completa, concentrada en una sola novela. Pero también queda un sabor agridulce, por los problemas de ritmo de la narración que he comentado y por una mentalidad de los protagonistas demasiado contemporánea por momentos. La lectura ha merecido la pena, pero me queda la sensación de que podría haber sido mejor.

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1 Comentarios:

Blogger Darkwoman dijo...

hola!!me he pasado sin querer por aqui jeje...pero ya q estoy te hecho una firmita ...y ya de paso, a ver si me recomiendas un buen libro...asias...
te dejo mi msn y ya me dices algo:
Luna_menguante1986@hotmail.com

asias...dew

4:39 PM  

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